
Sobre las once de la mañana (hay versiones que dicen que fue a las 9,30) *
una formación de bombarderos republicanos “Katiuskas” en una sola pasada dejó
caer sus bombas sobre la ciudad. Se dijo que un pequeño cañón antiaéreo que
había en el campo de aviación (desmontado de un barco) logró colocar algunos
impactos en la formación de bombarderos, que desistieron de una segunda pasada.
Por los impactos de las bombas podía seguirse su trayectoria: dos cayeron ante
las puertas de la Concatedral, siendo su metralla la que más víctimas causó;
otra destruyó la fachada del Palacio de Mayoralgo, que se reconstruyó
posteriormente, otra más cayó en el Rincón de la Monja, otra en las traseras
del Ayuntamiento, destruyendo una churrería que había en la plazuela de las
Piñuelas y causando algunas víctimas; otra ante el Ayuntamiento, destruyendo la
casa que estuvo en la esquina de la entrada a la Plaza, por Defensores del
Alcázar que habitaba Mateo Laporta y que produjo la muerte a su esposa y así
seguía el reguero de impactos hasta las huertas de la rivera, no explotando
algunas de ella, que hubo que explosionar posteriormente. Dos de las casas
destruidas no volvieron a reconstruirse, como son las de Defensores del Alcázar
y la de Las Piñuelas, quedando el terreno que ocuparon para ensanche de las
vías urbanas. Son cosas pasadas, pero merecen recordarse.
Diario HOY, 29 de abril de 1981
* Lo inserto en azul está escrito, de puño y letra de Fernando
García Morales, en su colección personal de estas “Ventanas”.
El bombardeo fué a las 9,30 de la mañana, lo recuerdo perfectamete ya que acababa de levantarme, tenia entonced 9 años y vivia en la estación del ferrocarril y toda la familia nos bajamos al vestibulo de viajeros
ResponderEliminarImpresionante documento.
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