jueves, 31 de agosto de 2017

Partidos y partidillos


Uno no sale de asombros con esto de las elecciones, que se convierten a veces en una verdadera caja de sorpresas de la que no sabes qué puede salir Y no me estoy refiriendo a lo que resulte después de las votaciones, sino a la proliferación de “partidos y partidillos” de cuya existencia uno no tiene ni idea. Al menos yo confieso mi ignorancia.
Se me producía este asombro cuando, días pasados, terminada la programación normal de sobremesa de la Televisión, se prorrogó ésta con la presentación —por ley, que así lo dijo la locutora— de una serie de partidos políticos, de cuya existencia yo no tenía ni idea, que, seriamente, fueron exponiendo sus programas y ofrecimientos; “Izquierda Republicana”, que creo se presentaba por Cantabria y que salió con su bandera tricolor y a los acordes del himno de Riego, ofreciendo su credo político; salió también el partido “Verde”, que forma un ecologista, al que preguntaba —por cierto mal y con poca soltura— una improvisada locutora, que por el parecido supongo sería su propia hija; salió también otro llamado el “Partido Ruralista”, que hacía llamada a los agricultores de Segovia, y otra serie de partidos y partidillos de los que yo no tenía la más remota idea.
Pero mi asombro llegó al máximo cuando salió un partido que se llama Proverista y que comenzó a dedicar toda su actuación al electorado de Cáceres al que pedían su voto Lo encabezaba un don Joaquín Muñoz – Casillas y Sánchez, que se decía descendiente de don Juan Muñoz Chávez, que tiene estatua en el paseo de Cánovas de Cáceres —lo que dijo— y biznieto del fundador de la banca Sánchez, salió como cabecera de lista, y a continuación el resto de los que forman la candidatura, torero por cierto —según dijo— uno de ellos, que aprovechó para pedir una oportunidad al “empresario de toros cacereños,  don Luis Alaviz” para una corrida benéfica. Yo creo que quiso decir “Alviz” y no “Alaviz”, como dijo, porque de este segundo apellido no conozco a nadie en Cáceres. En fin, que todo fueron imprecisiones, porque hasta al hablar de la corrida citó Badajoz aunque luego rectificara diciendo Cáceres.
Yo soy de los que me precio de conocer a la mayoría de los cacereños y, sin que esto pueda influir en lo que ustedes puedan hacer con su voto el día de la elecciones, lo que sí les digo es que de todos los proveristas  que salieron en la pequeña pantalla no conozco ni al cabecera de lista, como le sucede a la mayoría de los cacereños con los que he hablado, que están tan asombrados como yo.
Diario HOY, 16 de octubre de 1982

Las diferencias de imagen de las Guadalupes


Ahora que andamos a vuelta con los simbolismos que puedan representarnos a todo el mundo hispano y que aprovechando la próxima celebración del descubrimiento de América, se ponen de actualidad algunos ya lanzados o se crean otros, como es esa cruz de la Unidad Hispana que acaba de presentarse en Madrid, tenemos que decir que en cuestión de símbolos y representaciones no estuvimos muy de acuerdo nunca, ni en los primeros siglos de la conquista y colonización, todos los que formábamos ese mundo, aunque entonces estaba unificado bajo la monarquía española. Precisamente una de las extrañezas que surgen al español que visita México es el porqué las dos vírgenes hispanas más divulgadas, que llevan el mismo nombre de Guadalupe, sean imágenes distintas, aunque ambas representen a la Madre de Dios.
La Guadalupe extremeña, no habrá que explicar cómo es, porque todos conocemos la venerada imagen de las Villuercas, nuestra patrona descubierta mucho tiempo antes del descubrimiento y la conquista americana, por el cacereño Gil Cordero. Lo lógico sería que la imagen de la Virgen de Guadalupe, patrona de México cuya devoción llevaron allí los conquistadores, por ser su patrona, tuviera la misma representación que la extremeña, pero no sucede así. La Virgen guadalupana es una imagen pintada, más parecida a la Purísima, con un ropaje distinto y rayos que la circundan alrededor…. ¿Porqué estas diferencias?, se preguntan los extremeños, ya que, apartando tradiciones piadosas, la primera devoción fue llevada por los extremeños a las tierras recién descubiertas, ¿cómo no llevaron la imagen que conocían sino otra? Pues bien, esta rareza tiene una explicación sencilla, que por cierto no suele gustar a los mexicanos, pero que fue así explicada para que la entiendan las gentes de hoy día:  Resulta que cuando los conquistadores trataron de llevar la imagen de Guadalupe al Nuevo Mundo, los frailes jerónimos de Guadalupe, por tener ellos “la exclusiva” en la limosnería, se opusieron ya que ellos no estaban autorizados a pasar a las nuevas tierras, sino los franciscanos. Así las cosas, autorizaron a que se llevara otra imagen, que entonces figuraba en el coro del monasterio, que es la que pasó a México y a la que tanto conquistadores como indígenas —con muy buen sentido— llamaron Virgen de Guadalupe y que es la actual Guadalupe mexicana… Ello aparte de las leyendas y tradiciones piadosas del indio Juan Diego, que no están en contra de este hecho, si ustedes quieren de “exclusiva comercial”, que se dio entonces.
Diario HOY, 15 de octubre de 1982

Los “libros de tesoros”


Ahora que vuelve a estar de moda lo oculto, y tanto en el cine como en las publicaciones, a cualquier escala, se vuelve a hablar del ocultismo, es bueno recordar uno que tiene alguna relación con ello, aunque no sea propiamente ocultismo, como es la búsqueda de tesoros ocultos.
Es curioso saber que en el fondo de cada español hay una gran ingenuidad en creer que cualquier día puede toparse con un verdadero tesoro que otras generaciones enterraron por las circunstancias que sean. Uno piensa que abona esta creencia el que las continuas guerras ocurridas trajeron como consecuencia el que para poner a salvo de las invasiones algún bien material que se poseía, se enterrara pensando en volver por ello y, no habiendo podido hacerlo, alguien pueda ahora topar con esos bienes enterrados.
Ejemplos de cosas de este tipo tenemos hasta en la propia imagen de la Virgen de Guadalupe que se encontró enterrada en las Villuercas con la leyenda de que San Isidoro, huyendo de la invasión sarracena, la dejó allí, encontrándola después Gil Cordero por una aparición milagrosa.
Pero lo más curioso del caso es que hay hasta editados los llamados “Libros de Tesoros”, que informan al lector de dónde están ocultos dichos bienes, y hasta los numera, dando detalles de cómo puede uno encontrarlo. Uno de estos libros ha llegado a nuestras manos y lo que uno no acaba explicándose es cómo el propio autor del libro, que tanto sabía de ellos, no los buscó.
Pues bien, para desvelar un poco ese secreto, diremos que allá por los principios del siglo pasado, en la localidad cacereña de Cilleros, vivió un abogado rico llamado don Bonifacio Montero, que debió ser un “cachondo” de órdago, y se entretenía embromando a sus paisanos con estas cosas. Don Bonifacio se inventaba lo de los tesoros, lo escribía en viejos pergaminos, formaba un libro y, tras de ahumarlo, envejeciéndolo, lo enterraba en un lugar donde fuera fácil encontrarlo y hasta él contribuía a que fuera encontrado, fingiéndose el primer asombrado, y pasándoselo “pipa” con los planchazos que éstos se daban haciéndolos cavar en cuarenta sitios sin encontrar el fruto apetecido. Este parece ser el origen de muchos de estos libros, y hasta hemos oído referir que en algunos de los inventados por don Bonifacio, por aquello de “sonar la flauta por casualidad”, se encontró alguna cosa, con lo que el asombrado acabó siendo el propio don Bonifacio, que no sabía explicárselo.
Diario HOY, 14 de octubre de 1982

Nuestro alcalde y su oratoria


Foto: Juan Guerrero
Nuestro alcalde, Manuel Domínguez Lucero, por si ustedes no lo saben, es un “piquito de oro” y ello ha sabido demostrarlo en el mejor y más alto foro que pudiera imaginarse, cual ha sido la propia Universidad de Salamanca, donde ha asombrado con su fluido verbo a los más altos doctores de la misma.
Nuestro don Manuel, en la entrega que en nombre de Cáceres hizo de la medalla de oro de nuestra ciudad a la Universidad salmantina, pronunció un bello discurso en el que —caso insólito en estos tiempos— no tuvo “partitura”, o sea que lo improvisó sin ajustarse a notas escritas anteriormente, sino diciendo lo que le salía del corazón y se le venía a la boca. Yo me explico que así fuera porque a él, alumno de aquella Universidad, se le debió de agolpar toda la emoción de, tras de haber salido como alumno, volver como alcalde de una ciudad a hacer el homenaje de entrega de la más alta distinción de dicha ciudad a la que había sido “alma mater” durante siglos de toda la alta Extremadura, sabiendo que muchos cacereños tienen ese mismo amor y reconocimiento a la Universidad de Salamanca.
Pero como quiera que estas cosas, aunque se sientan, hay que saberlas expresar con una oratoria fluida y clara, como la suya, tenemos que reconocerlo aquí y decir que asombró a propios y extraños con ese manejo del idioma hablado, sin “ortopedia” de folios y cuartillas que están tan de uso.
Alguien puede decir que, como abogado, tiene razones profesionales para manejar la oratoria, pero no es suficiente, porque este arte está abandonado aún por parte de la abogacía, por lo que nosotros, que nos hemos quejado de lo mal que se expresan nuestros políticos y parlamentarios, tenemos que señalar estas honrosas excepciones entre las que se encuentra nuestro alcalde, y llegar a más —ahora que está a punto de dejar el cargo— como es decir que creemos pasará a la historia como un buen alcalde de Cáceres… aunque algún mal pensado pueda pensar que esto es “coba”, pero la verdad no tiene más que un camino.
Diario HOY, 13 de octubre de 1982

Lo providencial de la gesta americana


Lo digo hoy que es 12 de octubre: Estoy convencido que la participación de Extremadura y de lo extremeño en el descubrimiento y la conquista de América fue providencial. Lo fue, porque si no no se explicaría que una región de “tierra adentro” fuera guiso y sustancia en ambos aconteceres, como sucedió en los primeros siglos de ambos eventos, cuando había tierras costeras españolas que perfectamente podían haberlo sido.
Uno de los casos curiosos y poco contados es que cuando Colón y sus carabelas van camino del descubrimiento y están a punto de perecer, se encomiendan a la Virgen de Guadalupe, prometiendo que si salen con bien, uno de los navegantes peregrinará a Guadalupe para dar gracias. Amainado el temporal, se echa a suertes en quien debería ser el peregrino, por el sistema de sacar garbanzos de una bolsa, en la que uno de ellos está signado con un cruz y precisamente es el que saca el almirante que, más tarde, cumpliendo este compromiso, se desplaza a Guadalupe bautizando allí los doce primeros indios que llegan a España.
Antes, creo que también fue providencial el que las actas de entrega de las carabelas a Colón, las firmara la reina católica en Guadalupe, porque allí se encontraba en ese momento.
Pero hay otro hecho providencial que nos explica el porqué fueron los extremeños los primeros conquistadores y colonizadores del Nuevo Mundo, cual es el que tras el descubrimiento de América, tras de nueve años de mandato, se derroca a Colón, nombrando en sustitución de él al cacereño frey Nicolás de Ovando. Sucedía esto el día 3 de diciembre de 1501, en que se le nombra gobernador de las Indias y Tierra Firme de la Mar Océana. Estaba entonces todo por hacer y había que nombrar gentes de confianza que supieran conquistar y colonizar aquello y, por lógica, Nicolás de Ovando tira de sus familiares y paisanos que es lo que más a mano tenía y en los que más confiaba, razón por la que Extremadura aprovecha esta corriente de emigración que fue salida airosa y hasta gloriosa para muchos de sus hijos… Lo demás está contado en los libros de historia, pero el hecho de ser los primeros radica en esas coincidencias que yo pienso no fueron tales, sino designios de la Providencia que supo poner así las cosas.. Ustedes pueden pensar lo que quieran, pero yo veo las cosas de ese modo.
Diario HOY, 12 de octubre de 1982

A vueltas con la caza


No es que los cazadores sean unos incordiantes, pero esta es la sensación que suelen dar, al que no está en el secreto de la cuestión —como suele decirse—, por las muchas protestas, dimes y diretes que sobre su deporte suelen instrumentar en todos los medios informativos.
Ahora la protesta se cifra en que, tras de diversos acuerdos para la salida general de la veda, que en principio —y al parecer democráticamente— había acordado el Consejo de Caza que fuera el 31 de octubre, se ha vuelto a realizar nuevo acuerdo pidiendo que la salida de la veda de las especies menores sea el día 24, como definitivamente ha quedado acordado por la autoridad competente. Pero el caso es que, al parecer, ICONA por su cuenta ha abierto para el día 10 la veda de los conejos en sus cotos sociales, con lo que el resto de los cazadores se han “amoscado” y dicen que si ICONA va a decretar las vedas de sus cotos por su cuenta no es jugar claro.
Hay algo que teneos que decir y es que aquí, como en muchos partidos políticos (ya que esto es lo que está en moda), las “bases” van por un lado y los órganos supremos del partido por otro, lo que traducido a la caza quiere decir que de nada sirven los acuerdos que el consejo de caza fije, atendiendo  las peticiones de las “bases” —que son los cazadores de a pie—, si ICONA decreta adelantos y cambia fechas para la salida de cualquier especie menor en sus propios cotos.
La cosa es tan clara que, si ICONA hace eso, da pie para que los propietarios de otros cotos pidan que la veda se levante en los suyos al menos en la misma época que ICONA elige para los propios, porque si no esto sería medir por distinto rasero lo que es propiedad de ICONA y lo que es propiedad del resto de los deportistas de la escopeta.
Y no sirve decir que los cotos sociales son para uso sólo de ICONA, sino para uso de los cazadores, como son los otros, por lo que adelantar vedas en ellos supone un privilegio con el que no pueden estar de acuerdo las “bases”, que son todos esos deportistas de la escopeta.
Hay algo que debemos entender claramente y es que en cuestión de vedas hay que consultar a los cazadores o al Consejo de Caza —si es que los representa— y no decretar desde un despacho lo que a uno le venga en gana, lesionando otros acuerdos que se pesan y miden hasta con lupa. No sé qué razones habrá tenido ICONA para hacer lo que hace, pero, visto así, parece que la razón la llevan los cazadores que ahora protestan.
Diario HOY, 10 de octubre de 1982

miércoles, 30 de agosto de 2017

Simplemente Javier


(Incluida en el libro “Ventanas a la Ciudad”)
Hay cacereños que han pasado a la historia local simplemente con el nombre de pila, quizás por aquello de que su destacada personalidad hacía olvidarse de sus propios apellidos. Fueron hombres beneméritos a los que la sociedad cacereña ha destacado y ha sabido reconocer esos méritos, bien con actos públicos o simplemente pasando a esa lista que in mente tenemos los cacereños que alcanzamos a conocer  su vida y sus obras.
Dos ejemplos paralelos de lo que venimos diciendo fueron el de don Eleuterio Sánchez Manzano, que para todos los cacereños que le conocieron seguirá siendo “Terio”, diminutivo de su nombre que aún siguen usando sus hijos, y el de don Javier García Téllez, que para todos seguirá siendo Javier, sin más apellidos, hasta el punto de que sus hijos aquí son conocidos por el nombre del padre: Valentín Javier, Nico Javier, Perico Javier y Ñeque (Antonio) Javier.
Creemos que no es necesario el recordar con todo detalle los méritos de estos cacereños, ya fallecidos, a los que Cáceres ha rendido recuerdos, bien nominando calles o recordando sus obras. “Terio” fue un destacado concejal que luchó por el Cáceres de su época y, en cierto modo, el Cáceres actual es también consecuencia de aquel impulso que él supo dar a su gestión en favor de todos.
En el segundo caso, en el de Javier o don Javier García Téllez, como ustedes prefieran, el homenaje ha llegado ahora y ha venido a reconocer unos méritos que, al margen de su vida profesional, todos tenemos que reconocer, cual fue la fundación de lo que hoy se llama Instituto Politécnico de Formación Profesional y que entonces se llamaba Escuela Elemental de Artes y Oficios, cuya fundación e impulso se debe a sus propios méritos y a los de otros cacereños que, como él, supieron allanar el futuro para que las nuevas generaciones cacereñas tuvieran mejores ocasiones de formarse.
Ayer se materializó el homenaje a don Javier, descubriendo un busto suyo y dándole este nombre al Instituto que él fundara, lo que sin duda es justo, pero creo yo que el verdadero homenaje a don Javier venía ya dado en el continuo salir de profesionales de esa Escuela, de ese Instituto, cuyo primer impulso lo dio él por tener fe en el futuro de las generaciones cacereñas que desde entonces pasan por sus aulas.
Diario HOY, 9 de octubre de 1982

Lo dijo el “indio” Fernández


En el último “Estudio Abierto “ de Televisión Española, actuó esa indiscutible figura del cine mundial, pero principalmente del de habla hispana, conocido por “El Indio” Fernández, como a él le gusta que le llamen, es un auténtico ejemplar del mestizaje que los españoles lograron en México que dio y sigue dando figuras señeras de Hispanidad como puede ser ese ejemplo vivo que es él mismo. Triunfador en ese séptimo arte, en el que ha sido actor y director, es hoy día un venerable y “joven” anciano al que la vida ha decantado y al que, con muy buen sentido, se le va a rendir un homenaje internacional en Madrid.
Entre las muchas e interesantes cosas que dijo, figuró una que yo pienso le salió muy de dentro, cual fue el dar las gracias a España por haberles llevado ese vehículo de civilización que es el idioma español, Lo dijo así, sencillamente, sin rebuscar la frase de “latiguillo” que en muchos casos se ha empleado, para decir, llana y sencillamente, lo que se siente y se piensa.
Esto, a mi como a muchos que lo escuchamos, nos hizo pensar en la diferencia de interpretación de gentes de esta categoría —indudable como es su caso— con la de otras gentes, nacidas en nuestra propia península que tienen a menos el emplear el español y apreciar la indudable importancia, única entre los idiomas peninsulares, que mundialmente ha tenido y tiene nuestro idioma, sin que ello vaya en detrimento de los idiomas locales o regionales que aquí, por superabundancia, hemos tenido y tenemos para “andar por casa”.
Porque hay algo de lo que tenemos que convencernos y es que el idioma español, el castellano, no ya sólo es nuestro, es el vehículo de comunicación que tienen en el mundo 300 millones de personas, a los que no se los puede hacer de menos menospreciando lo que es ya común a una importante parte de la Humanidad, como es el mundo hispánico.
Y decimos estos, recordando la tontería, principalmente de catalanes y vascos, o de organismos de esos territorios peninsulares y españoles, de enviar oficios o documentos a otras regiones españolas empleando en ellos su idioma local —muy respetable— pero sólo para andar por casa. Algo así como el que quedó extasiado de su propio ombligo y lo creyó el centro del universo, por lo que gusta que alguien con conocimiento y categoría venga de vez en cuando a diferencias lo que es oro de lo que es simplemente oropel casero.
Diario HOY, 8 de octubre de 1982

El rollo del idioma


No hace mucho se publicaba una encuesta sobre el manejo del idioma español, sobre todo por la juventud de los distintos países que lo utilizamos y que somos más que una veintena. Según los resultados, que recuerdo un poco de memoria, el panorama es desolador. Resulta que nuestra juventud, la española, es una de las que peor lo maneja, pese a ser nosotros como nación los inventores del mismo. Se decía que nuestros jóvenes lo hablan de forma balbuciente, casi tartamudeando, y desde luego desconociendo en gran parte el amplio vocabulario que lo forma. Se hacía la salvedad de que las personas de mayor edad, de generaciones anteriores, lo hablan mejor, sin que ello sea una maravilla.
Es curioso saber que en el manejo de nuestro propio idioma nos dan “ciento y raya” los países hispanoamericanos, mucho más ricos en el empleo de vocabulario y aún en la formación de oraciones. Hablando de esto con un curioso del tema me decía que posiblemente nuestra juventud, sobre todo la que se presupone más culta, la universitaria, emplea como lenguaje coloquial el “cheli”, que va en detrimento del empleo de lo que debería ser el idioma normal. Nuestros jóvenes no salen del “Jó, tío me quieres comer el coco” o del: “no hago tal o cual cosa, porque me da corte”, etc., etc., con lo que se ha divulgado un idioma “chulesco” que aún no tiene ni el ingenio del “lunfardo” argentino, olvidando lo que era forma correcta de expresarse. Un síntoma es que ni en el propio Congreso los parlamentarios saben expresarse y son muy pocos los que se han preocupado de la oratoria La mayoría de nuestros políticos hoy hablan en clave y uno acaba entendiéndolo con un gran esfuerzo.
Viene esto a cuento porque en los exámenes orales da pena el escuchar a los examinandos que teniendo ideas ignoran el vehículo apropiado para expresarlas, como es el idioma; pero, además, es que en esto no les va a la zaga el examen escrito, ya que acostumbrados a los “test”, en los que no hay que poner más que “” o “no”, cuando quieren expresar una idea escrita también les faltan palabas y no saben componer oraciones.
La cosa surgió porque, al parecer, en las oposiciones a guardias femeninos se viene acusando este fenómeno, al que yo no sé si el tribunal prestará o no atención porque, según tengo entendido, igual pasa en los exámenes de los universitarios y nadie se rasga las vestiduras. Y corto “porque esto del idioma es un rollo, tío, que te prometo no hay quien lo entienda”.
Diario HOY, 7 de octubre de 1982

De Campón a Cañada


El conocimiento que yo tengo de esto es por viejas referencias de prensa que he tenido la curiosidad de mirar. Por ellas puedo decirles que en la época de la República hubo un cacereño fundador de un partido nacional que, con sus excentricidades, logró estar en candelero en la prensa nacional de aquel entonces, por la que conozco su vida y hazañas y hasta su figura, ya que más de una vez la prensa gráfica aireó con grandes titulares.
Se llamaba Campón y era pintor de oficio. La prensa recogía su figura, con su gran boina de artista, melenas, blusón de pintar y hasta los pinceles en la mano. Otras veces aparecía encaramado en uno de los leones del congreso “echando” un discurso político de propaganda de su partido; pero al parecer su lugar preferido para la propaganda política eran los alrededores de la Universidad de Madrid y, más de una vez, fue paseado en hombros por los estudiantes de aquel entonces. Campón se confesaba fundador y líder del partido político “Etiestético” y decía en ella que no deseaba engañar a nadie, ya que él solicitaba el voto de los que no supieran a quién votar, haciéndole a él un favor al darle una prebenda —si salía diputado— y saliendo ellos beneficiados porque su partido sólo pretendía que todo fuera ético y estético.
No creo que llegara a salir nunca diputado, pero esas locuras le ayudaban a vivir y hasta es posible que lograra vender sus cuadros, cuya calidad desconozco, como desconozco qué vinculación pudiera tener con la familia cacereña que hoy lleva este apellido.
Campón, con sus locuras y salvando las diferencias, fue una especie de precursor de Dalí, en lo pictórico y a mi modo de ver, y dicho con todos los respetos, un precursor en lo político de mi buen amigo Pedro Cañada, que acaba de presentar a su partido con un cerdo llamado Viriato como mascota y repartiendo bellotas, con la buena fe que supone creer que esto es lo más representativo de Extremadura.
No quiero entrar en otros aspectos que pudieran parecer interferencia en la campaña electoral lo único que digo es que viendo estas salidas de Pedro me ha venido a las mientes la figura de Campón, aunque no quiera yo afirmar con ello que sean dos vidas paralelas. Deseo al buen Pedro y al gruñidor “Viriato” toda clase de parabienes… y sólo agrego que la cosa me ha hecho gracia.
Diario HOY, 6 de octubre de 1982

NOTA.- Pedro Campón Polo nació en Casas de Don Antonio en abril 1885 pero, habiendo quedado huérfano de niño, se crió con unos tíos en Aldea del Cano, que en 1919 le nombró hijo predilecto. Viajó por todo el mundo. Se exiló en 1924 y regresó a España en 1936. Murió en 1942, a los 57 años, de neumonía (Nota de Teófilo Amores).

Dos temas de actualidad


Es obligatorio, porque es el tema que está en la calle, hablar del nuevo intento de “golpe”, afortunadamente fallido, porque hay algo que de una vez por todas deberíamos aprender todos los españoles y es que nosotros como pueblo, como ciudadanos de a pie, queremos ser los protagonistas de nuestro propio destino sin que nadie venga a “redimirnos”. Me recuerda esto a un cartel que he visto en no sé que bar, que más o menos dice: “No me diga cómo debo hacer las cosas, porque yo también tengo derecho a equivocarme”… En fin, afortunadamente, nuestro pueblo —que está mucho más maduro de lo que algunos piensan— se ha tomado las cosas un poco a broma, y alguno ayer me decía: “Sin duda, los protagonistas han oído esa poesía de Antonio Machado que dice, más o menos: “pues vamos a seguir con los “golpes”, pero de Estado”. Y punto, porque la cosa creemos no merece más, pasamos a otro asunto.
Hay algo que no nos debe pasar desapercibido a los cacereños y es la repercusión nacional de los “II Otoños Musicales” de la Diputación Provincial, que comienzan a tener entidad fuera de nuestras fronteras, por lo que todos debemos agradecer el esfuerzo que la institución “El Brocense” y la propia Diputación vienen haciendo en este sentido y no sólo reconocerlo, sino apuntalarlo en la medida de nuestras fuerzas. Los que vimos la retransmisión que Televisión Española hizo del concierto de la Sinfónica, dirigida por Odón Alonso, nos podíamos sentir satisfechos, no sólo del marco en que el tal concierto se daba, sino de la actitud del público asistente, las declaraciones de los entrevistados y la seriedad que en lo cultural se daba de Cáceres cara a los miles de televidentes que a través de la segunda cadena podían seguir el concierto.
Nuestro temor, es que como aquí en nuestra ciudad tenemos “arrancadas de caballo andaluz y paradas de borrico manchego”, este impulso actual en el que tan lejos se ha llegado pueda tener un parón, cuando está en el momento más importante de su difusión y fama. Botón de muestra en este sentido, lo tuvimos ya con los “Festivales Folklóricos Hispanoamericanos” que cuando más fama internacional alcanzaron se suprimieron. Por experiencia personal yo puedo decirles que en algún viaje a Hispanoamérica se me hablaba, en esos países, de forma encomiable sobre ellos y uno, con un poco de  vergüenza ajena, tenía que confesar que, por “puñeterías” internas, habían tenido que suspenderse. A ver si ahora no sucede lo mismo.
Diario HOY, 5 de octubre de 1982

“La clave” y mi buen amigo Antonio


No me lo pierdo”, me decía el viernes mi buen amigo Antonio —que es un tremendista— refiriéndose al programa de “La clave” de televisión, en el que se enfrentarían los líderes de los principales partidos políticos. “¡Madre, el “tomate” que va a haber esta noche!” —agregaba—. “…y eso que no va a estar el Felipe, que tiene mucha casta, pero va a estar el Guerra, que le oyes hablar y se te abre sola la navaja en el bolsillo, y el Fraga, al que hay que echarle de comer aparte, y el Carrillo, que aunque te parece que predica, ¡dice cada cosa!” En fin, que mi buen amigo Antonio se imaginaba que aquello iba a ser un especie de lucha circense de fieras en la que unos y otro se iban a destrozar, a las órdenes de José Luis Balbín, como un nuevo Ángel Cristo.  Se frotaba las manos y decía; “¡Esta noche se lían, y yo no me lo pierdo!”, y fue uno de los primeros que se marchó para casa a sentarse delante del televisor y no perderse palabra.
Ayer le vi, y estaba indignado porque las cosas no habían sucedido como él imaginaba. “¡No te “joroba” —decía— cuando uno esperaba que iban aponerse verdes, resulta que aquello era una reunión de sociedad en la que todos decían lo mismo, se daban jabón unos a otros, todos hablaban “del cambio”. Oye, estos tíos —agregaba— a los que nos lían es a nosotros y ellos se toman sus copas juntos, se pasan la mano por el lomo y hasta se ríen las gracias. Primero, que el Adolfo ni asistió y mandó en su representación “al Pelos”, luego el Landelino, con su juego de manos que parecía un “mimo”, el Arzallus y el Roca, que parecía iban a pegar fuerte, se arrugaron… aquello parecía la corte de Versalles, que si el cambio, que si nosotros hemos hecho, que yo no le quito la razón al señor Carrillo, que coincido con lo que dice el señor Fraga… en fin, que daba asco!”, y mi amigo mostraba su indignación diciendo que él no había sacado nada en claro, y que le habría sido más provechoso irse a la feria a tomarse unos churros y no quedarse a ver aquello…
Porque oye, es que he quedado más confundido que estaba, me decía, porque si cerrabas los ojos no sabías si el que hablaba era de izquierdas, de derechas o del centro, algún matiz del Guerra parecía que iba a sacar chispas, y luego se desdecía y todo iba como la seda…”
—Bueno, pero cada uno enfocó el cambio, según su punto de vista, le dije yo.
—El cambio, me contestó, según yo he visto la cosa nos lo van a dar en calderilla.
Diario HOY, 3 de octubre de 1982