Mostrando entradas con la etiqueta Diputación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Diputación. Mostrar todas las entradas

miércoles, 7 de marzo de 2018

No olvidar los hoteles


No es tiempo ya de discutir si hacen falta o no plazas hoteleras en Cáceres, porque todos estamos convencidos de ello. Aunque algún industrial del ramo —por esa lógica de no tener competencia— negará hasta el final que eso era así. Ahora nadie lo duda y todos los cacereños sabemos que no es sólo los días de jura de bandera en el CIR cuando no se encuentra una plaza de hotel en la ciudad, ni los largos “puentes”, como este de la Almudena que nos ha llenado de turistas madrileños la ciudad.
Hemos de reconocer que una cosa que ha influido en la mayor afluencia nacional de turismo ha sido la afortunada designación de Cáceres como Patrimonio de la Humanidad y, todo hay que decirlo, el interés que la Diputación y su patronato de promoción del turismo, “El Carvajal”, han tenido en airear en el exterior ese suceso, promocionando una serie de visitas y suscitando un interés general hacia Cáceres.
Pero en esto suele pasar como con el huevo y la gallina, o como con el coche y los caballos. Hay que hacer las cosas al unísono o acabarán viniéndosenos abajo. Es magnífica la labor de promoción que se viene haciendo a todos los niveles para centrar la atención de la gente en Cáceres y abrir las apetencias de visitar la ciudad, pero a la par no hay que olvidarse del asunto de esas plazas de hotel, de que tanto se habló. Y que a nuestro juicio, es cosa que va muy lenta. No sólo el pequeño parador de la Ciudad Monumental, sino las promociones particulares de hoteles.
Mucho se ha hablado, pero que sepamos, hasta ahora no se ven más que palabras.
Diario HOY, 11 de noviembre de 1987

domingo, 4 de marzo de 2018

Sospecha sobre los "Otoños Musicales"


Antonio Jiménez Manzano, diputado de Cultura y director de la Institución cultural “El Brocense”, va a pasar su “prueba de fuego”, mejor diríamos de popularidad, en la realización de diversos programas culturales que eran casi obligados a fecha fija, y de los que tenemos en puertas los “Otoños Musicales”, con una tradición indiscutible de buen hacer y de hace muchos años. Antonio ha estado charlando con un experto, como es Miguel del Barco, y suponemos que le habrá aconsejado sobre lo que conviene, pero al parecer, tiene en mente el sacar los “otoños” a los diversos pueblos de la provincia, porque estos bienes culturales deben repartirse entre todos, cosa que nos parece muy bien. Ya ha comenzado a hablar de que no habrá grandes estrellas en el próximo “otoño”, y ello nos hace sospechar que se va a salir del compromiso tradicional con cuatro cositas y una vuelta por las  localidades de la provincia, ofreciendo algún concierto, creando escuelas de música, regalando instrumentos… En fin, todo lo que no eran los famosos y tradicionales “Otoños Musicales” que se hicieron en años anteriores (y también por gestores diputados del PSOE) alcanzando una fama que dudamos pueda mantenerse con el regalo de unos instrumentos, creación de unas escuelas y unos ligeros conciertos o pasada de películas, sobre la vida de músicos famosos.
Todo eso está muy bien, pero romper el espíritu de lo que eran esos “otoños” anteriores. No se olvide que, en nuestros pueblos, hay sin duda gente amantes de la buena música, pero donde existe una “Asociación Musical” de gran tradición y número de socios es en Cáceres capital: donde hay universitarios que asisten a los conciertos es también en la capital, y toda esta escucha en potencia necesita unos conciertos de cierta altura, para no sentir que una institución cultural como “El Brocense” comienza a ignorarlos.
Diario HOY, 17 de octubre de 1987

sábado, 24 de febrero de 2018

Cosas de la democracia


Pienso que cada pueblo tiene lo que quiere, y por tanto no es lógico que el grupo mayoritario de la oposición de la Diputación, se asombre en el primer pleno de constitución y reparto de responsabilidades y competencias, porque los socialistas, por obra y gracia y resolución del presidente Veiga, se lo queden todo y comiencen pasando el rodillo, con mucho más descaro que en la pasada legislatura. La misma composición de la actual Corporación nos anticipa ya que el “concierto” que piensan darnos los diputados socialistas durante estos cuatro años de gestión, va a ser un “solo” monocolor y monocorde, en el que la oposición va a “tocar el pito”.
Quince diputados del PSOE, contra ocho de AP, a los que en todo caso —y no siempre— pueden sumárseles los dos del CDS, no pueden alcanzar equilibrio alguno en un organismo tan importante como la Diputación. Si la Corporación fuera orquesta, a la oposición le habría correspondido la percusión y el triángulo, que pueden armar algún ruido, pero que nunca pueden llevar la melodía. La melodía la va a llevar Manolo Veiga y sus muchachos socialistas, al igual que la llevaron —con menos rotundidad por bisoños— durante los cuatro años anteriores. Ni que decir tiene que, estos próximos cuatro años, la Diputación socialista va a hacer lo que le venga en gana, quizás molestados con un posible mosconeo de la oposición, incómodo, pero no preocupante.
¿Esto es bueno o malo? Pues verá usted, esto es exactamente lo que ha querido nuestro pueblo, que lo ha votado así y, bueno o malo, nuestro pueblo se lo tiene que tragar durante otros cuatro años. Y si al final de ellos le pareciera malo, tendrá que votar otra cosa, porque la democracia tiene estas cosas.
Diario HOY, 8 de agosto de 1987

viernes, 23 de febrero de 2018

El presidente número 38 de la Diputación


El próximo viernes la Diputación provincial celebrará una sesión extraordinaria para constituir sus comisiones, cargos, vicepresidencias y, en una palabra, constituirse como tal organismo corporativo para los próximos cuatro años. Por cierto, repite gestión como presidente Manuel Veiga López que ya lo fue durante los cuatro años anteriores con lo que, de cumplir su mandato completo, haría conseguido ser uno de los presidentes de la Diputación cacereña con más permanencia, puesto que, en todo lo que va de siglo, sólo uno —que fue Felipe Camisón— logró permanecer en dicho cargo por ocho años consecutivos. Le seguía en permanencia don Luis Grande Baudessón, que lo fue desde 1949 hasta su muerte en 1956, pero todos los demás permanecieron bastante menos tiempo en el cargo de presidentes.
En fin, como hay que hablar de algo y esto es una curiosidad poco conocida, vamos a hablar de los presidentes de la Diputación, al igual que hablamos de los alcaldes de Cáceres de los que el actual Carlos Sánchez Polo hace el número 192.
Manuel Veiga, contando sólo los que van desde principios de siglo, hace ahora el número 38 y se ha relevado a sí mismo con el número 37. El siglo lo inició Eloy Sánchez de la Rosa con mandato desde 1901 a 1903; los años en que menos duraron los presidentes de la Diputación fueron los años de la guerra civil, cuando llegó ésta era presidente José Bulnes Ramos, que ostentaba dicho cargo desde 1934 y durante algún periodo del 1936 los fueron Santiago Sánchez Mora, Ramón González Cid, Carlos Montemayor Kraüel y Narciso Maderal Vaquero, que fue el único que logró llegar como presidente hasta el año 1937 en que fue relevado por Gonzalo López Montenegro.
El primer presidente que llega con la democracia es Jaime Velázquez García, que lo fue hasta el 1983, y el segundo, que le releva, Manuel Veiga, que lo sigue tras ser reelegido.
Diario HOY, 5 de agosto de 1987

miércoles, 21 de febrero de 2018

Una extraña postura la de la Diputación


Hemos presenciado en el Colegio de Educación Especial Polivalente “San Pedro de Alcántara”, que un día fundara la Diputación Provincial, con enorme interés, la fiesta final de curso con intervención de los 170 niños y niñas disminuidos físicos y psíquicos que allí reciben educación, y nos ha emocionado y convencido la labor de estos maestros y educadores porque, posiblemente, este colegio ha logrado unas cotas de resultados con estos alumnos que le colocan entre los primeros de su especie en toda España.
Trabajo, paciencia y tesón.
Lo que allí se hace, más o menos, está concertado y autorizado por el Ministerio de Educación, porque de ambas instituciones depende el colegio y su personal. Si difícil es educar a un niño de los que llamamos normales, imagínense la labor de estos profesores y maestros para lograr esos mismos resultados en niños con coeficientes de inteligencia por bajo de los normales. Trabajo, paciencia y método se necesitan para esos logros que plenamente han conseguido estos profesionales de la educación con los alumnos, a los que, como nos dijo su directora, sólo se logra reeducarlos para incorporarlos a la sociedad, que no es poco.
Hay algo extraño en estos niños y es su disposición para algunos trabajos manuales, tan perfectos, que se diría son obra de verdaderos maestros. Así podríamos decir de la cerámica que contemplamos, la cestería, la carpintería y la zapatería. En todo esto sólo hay una postura rara o inexplicable, que es la de la Diputación, que lleva tres años sin convocar nuevas plazas de alumnos.
La postura extraña a los propios educadores que piensan que, aun con toda la labor positiva que allí se viene haciendo, la Diputación quiere desentenderse de ellos y el centro está a extinguir.
Diario HOY, 18 de junio de 1987

lunes, 5 de febrero de 2018

El berrinche de Simón


Eugenio Simón, socialista y por ello vicepresidente de la Diputación, tiene un berrinche tremendo porque el tribunal contencioso administrativo de la Audiencia obliga a la Diputación a cumplir la sentencia del hospital, la célebre sentencia que no voy a explicar de nuevo a ustedes. Lo dijo en el pleno corporativo y se hacía cruces (dicho sea con perdón) porque según él esa sentencia vulnera el artículo 140 de la Constitución y un montón de artículos más, produce indefensión y atenta a la autonomía que la Diputación debe tener e infringe un montón de preceptos legales más que él —y lo recalcó— con 31 años de ejercicio de la abogacía, no logra entender, Es más, se extendió en preguntar qué hacen ahora, admitiendo a unos y echando a otros, “¿habrá que preguntar a ese tribunal cómo lo hacemos?”, decía, para agregar un poco en tono de amenaza, que no sabían ni cómo ni cuándo pagarían las indemnizaciones a que la sentencia le obliga.
Eugenio Simón tenía un disgusto tremendo, posiblemente porque, como jurista, había presumido (ya lo hizo públicamente en algún pleno) de que los equivocados eran los jueces y tenían que rectificar con aquel recurso de amparo que se empeñó en intercalar y que siguió el mismo camino que otros recursos aducidos por él.
Yo lo que me pregunto es, ¿por qué nos empeñamos siempre en ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio?. Si Eugenio Simón, jurista, tiene una sentencia delante y sigue sin creérsela, no le queda más que ir a los jueces que la dictaron (como ya le apuntaron en el propio pleno) y preguntarles a ellos si es verdad lo que está escrito allí. Lo malo es que sus compañeros de grupo hicieron suyas las dudas de Simón y sus palabras, sin tener la humildad democrática de acatar la justicia, aunque no nos dé la razón, por muy socialista que seamos. Afortunadamente, a los jueces sigue sin impresionarles que el que mande sea muy fuerte.
Diario HOY, 21 de diciembre de 1986

martes, 30 de enero de 2018

La luz y el celemín


Aunque yo no digo que no hayan mejorado sobre los primeros que hizo, no ha logrado Romano García, director de la Institución cultural “El Brocense” y organizador de los Otoños Musicales, de varios años a esta parte, no ha logrado, decimos, que tengan la repercusión que tuvieron los primeros “Otoños” de este tipo. No es que les falte calidad a los participantes en esta sexta versión de los Otoños sino que para un gran número de cacereños pasan sus actuaciones desapercibidas, y tras haber pasado, algunos se duelen de no haberse enterado de que actuó tal o cual agrupación. Puede que sea falta de publicidad, o mala orientación de la misma, pero desde luego, tienen menos repercusión estos Otoños que tuvieron los primeros. Puede que también sea la selección del programa, que no se hace para el gran público, yo no lo sé, pero desde luego ha bajado “la garra” que tuvieron otros otoños.
No digo yo que Romano no venga haciendo una gran labor al frente de la institución cultural, pero es una labor más bien silenciosa, aunque no poco trascendente
En el mismo sentido podríamos hablar de las publicaciones de la institución que, excepto cuando se lama a los medios informativos para decirles lo que se imprimirá en el año, no vuelve a saberse mucho de ellas, ni donde adquirirlas, ni hay un índice a mano de cualquiera que pueda indicarle lo publicado por la institución, su precio, y donde puede adquirirlo. Tan importante como imprimir esos libros es divulgarlos y que lleguen al lector que tenga apetencia por ellos. Porque no se trata de que figuren almacenados en unas vitrinas de la institución, sino que se agoten porque se ofrecen en librerías y lugares donde se venden estas cosas.
En fin, que la institución, a mi juicio, no debe ser la luz bajo el celemín.
Diario HOY, 28 de octubre de 1986

miércoles, 24 de enero de 2018

Que sale el pajarito…


Los fotógrafos locales dicen que a Koldo Chamorro se las están poniendo como dicen que le ponían las carambolas a Fernando VII. Yo no sé si los fotógrafos locales, que los hay buenos y malos como en cualquier profesión, tienen o no razón, pero hay que estimar que quizás por la fama de este profesional —fama que ha de traducirse en factura— las medidas alrededor de él son excepcionales. Yo no entiendo de estas cosas pero creo que en algún aspecto estas medidas han tenido demasiada trascendencia.
Para el que no esté versado en el asunto, le diremos que la Diputación, y algún organismo más, desean hacer el “gran libro de Cáceres”, aprovechando que a nuestra ciudad se la ha declarado Patrimonio dela Humanidad. El empeño es bueno puesto que, aunque hay muchas “guías” de Cáceres, nos falta un libro de lujo, con fotografías también de lujo y excepcionales, que pueda llevarse a los primeros organismos de Europa, más que dignamente presentado —sin reparar en gastos— para que allí se sepa por qué hemos pedido que nuestra ciudad vieja se convierta en patrimonio de la Humanidad. Así las cosas, hubo que buscar un fotógrafo de excepción y se buscó a Koldo Chamorro, cuyas facturas, al parecer, también son excepcionales. Esto ha molestado a algunos de nuestros profesionales regionales que no se estiman menos artistas que Koldo y que vienen comentado el que, con esas facilidades, trabaja cualquiera. ¿Qué Koldo quiere la plaza sin coches?, pues allí están los policías y la grúa municipal para que no aparque nadie o llevarse al que aparcó; ¿que desea hacer la greca de un escudo?, pues allí están los bomberos para subirlo por sus escaleras y ponerle a tiro de objetivo el detalle. Esto es lo que se comenta: las facilidades que se dan a Koldo y no a otros.
Esperemos que la obra, aunque cara, corresponda a las molestias que todos nos hemos tomado para que él apriete el botón y salga el pajarito.
Diario HOY, 5 de agosto de 1986

miércoles, 17 de enero de 2018

La flamenquería de Veiga


Como resulta que en esta ciudad nuestra hacemos un mundo de cualquier cosa, la instalación de la estatua ecuestre de nuestro remoto paisano Hernán Cortés, el conquistador de México, se está liando de tal forma, porque cada cual quiere salirse con la suya, que como los ánimos sigan enconándose estamos viendo que el broncíneo jinete, harto de tanta discusión, va a picar espuelas y se va a marchar a Medellín, su tierra natal, para que dejen de moverle tanto el caballo, aunque sólo sea teóricamente.
La cosa vino porque la Diputación provincial se echó para adelante y dijo que regalaba una estatua ecuestre del conquistador, para ponerla en Cáceres, un poco preparando los actos del V Centenario, porque total, por diez milloncejos de pesetas que importaba el realizarla, era un verdadero regalo. Pidió sitio para ella al Ayuntamiento, que sería el receptor del regalo, y el Ayuntamiento dio que ¿dónde iba a estar mejor don Fernando Cortés y su caballo, sino en el inicio de la avenida de su nombre? Los expertos se fueron a ver dónde plantaban el caballo y no se les ocurrió más que, entre los muchos setos y setitos que no tienen árboles gordos, elegir el que más tenía y decir que se arrancaban los árboles y en paz. Aquí terció ADENEX, protectora de árboles menesterosos, máxime si son cedros de treinta años (como los que se quieren arrancar) y organizó una movida silenciosa para defenderlos
Nuestro alcalde, hombre pacífico, imitando a Franco cuando hablaba de Gibraltar, dijo que “unos árboles no merecían una guerra” y que la estatua se pondría en otro sitio y, cuando todos parecían tan contentos, nuestro buen presidente de la Diputación, que es el dueño de la estatua, media para decir que o  en el centro donde están los árboles o que no hay estatua, porque si por cedros es, él regala diez plantones de ellos a ADENEX y asunto concluido.
Yo no sé si Veiga ha entendido la discusión de ADENEX y el alcalde, porque eso del regalo de los cedros suena más bien a flamenquería muy fuera de lugar en este pleito.
Diario HOY, 17 de abril de 1986

viernes, 12 de enero de 2018

Buscar una solución


Entre la Institución Cultural “El Brocense”, de la Diputación de Cáceres, y una persona particular, don Emilio Aterido, existe una discusión y diferencias a cuenta de un cuatro que el primero prestó a la Institución para figurar en una exposición y que ésta le devuelve deteriorado (a juicio del propietario) sin que se haya encontrado una fórmula para paliar el daño, si lo hubo, y dar satisfacciones suficientes a la persona que tan generosamente prestó su obra para que figurara en una exposición. El caso lo conoce todo el mundo y a través de nuestro periódico se han recogido las opiniones del señor Aterido y del director de la Institución Cultural, el profesor Romano García, sin que hasta el momento ambas partes hayan encontrado la solución al problema.
Dicho esto, paso a aclarar que la opinión que voy a expresar aquí es la mía particular, por si pudiera servir para algo o, caso de no servir por simplemente darla, ya que hoy día puede y debe hablarse de todo lo que, más o menos, nos atañe a la larga a los cacereños particulares y a nuestras propias instituciones. En esta caso podría comenzar como el caballero Duguesclin: “Ni quito ni pongo rey”, pero agregando que no “ayudo a mi Señor”, sino a ambos “contendientes”. Ambos apuntan alguna solución, que el otro no acepta, quizás porque pueda parecer demasiado costosa. Yo lo que pienso es que, si a esto se le da pábulo puede terminar en otra “Maja desnuda de Cáceres” y me hago el siguiente razonamiento: ¿Qué pierde el señor Aterido?; simplemente un cuadro con el que está encariñado. ¿Qué pierde la Institución Cultural “El Brocense” no dándole las satisfacciones que éste exige?; su prestigio como entidad cultura, la fiabilidad ante los cacereños que pudieran prestarle en el futuro alguna obra de arte y la bien ganada fama de seriedad que se tarda años en hacer y se pierde en un momento.
Sopesando todo esto, ¿no sería más “rentable” para ambos buscar una solución, por costosa que pareciera de momento?
Diario HOY, 4 de marzo de 1986

La teoría, la práctica y lo práctico


Ha terminado, con actos de cuya vistosidad se hablará mucho, el “I Simposio Internacional de Bomberos Voluntarios” que ha concentrado en Cáceres a un plantel de entendidos en la materia; unos magníficos cuerpos de bomberos que han exhibido sus respectivas preparaciones y han emocionado al público hasta unos extremos magníficos, viéndolos subir y bajar de un helicóptero, realizar ejercicios realmente circenses que han hecho las delicias de todos. Cáceres y los cacereños han sido testigos del esfuerzo realizado por todos y cada uno de los cuerpos de bomberos representados, para hacerlo cada cual mejor que el compañero, y arrancar esos aplausos que no se regateaban a nadie.
Aparte de eso, hay un magnífico material de varias nacionalidades que han aportado sus experiencias para la creación de un voluntariado de bomberos, partiendo de la base de cómo funcionan los suyos; se ha estudiado la forma de que profesionales y voluntarios se entiendan y juntos colaboren en un futuro que en teoría se estima muy halagador para la extinción de los futuros incendios ahí están las conclusiones del Simposio y sólo nos falta buscar unos especialistas que legislen su aplicación. Todo esto es muy bonito, sirve para apuntarse “tantos” un montón de gentes, cosa que nos alegra, pero el pueblo espera la utilidad práctica de todo lo teorizado estos días: ¿Habrá por ello menos incendios el próximo verano?, ¿habrá más voluntarios en los pueblos para apagar unos montes y fincas que no son suyos?, de “desgraciarse” apagando un incendio un vecino de un pueblo, ¿quién correrá con el seguro, la indemnización, la posible invalidez, etc.? ¿se ha pensado en todas estas cosas, aparte de los discursos e intervenciones? No decimos que no se haya hecho, sino que a la teoría (y lo vivido lo es) hay que unir la práctica y lo práctico, que es lo que puede traducirse en una disminución de los incendios forestales del próximo verano.
Diario HOY, 26 de febrero de 1986

domingo, 7 de enero de 2018

Ir para atrás *


Son, si se quiere, pequeñas cosas, pero sintomáticas. Acaba de cerrarse la sala de exposiciones que tenía la consejería de Cultura, heredada de una antigua escuela de la Sección Femenina, en la avenida del General Primo de Rivera, número 5, y que al ser un local arrendado, por las razone jurídicas que sea en las que no entramos, priva a Cáceres de una céntrica sala gratuita de exposiciones por la que han pasado numerosísimos artistas a exponer su obra, sin que les costara un duro, y a venderla si podían.
Había otra en una de las casas contiguas, en la que fueron los bajos de la antigua Radio Cáceres, que fue la más conocida y solicitada y que, según creemos, se cerró también para siempre, por lo que en Cáceres han quedado, en lugares céntricos, la sala “El Brocense” de la Diputación provincial; el salón de la Caja de Ahorros, en la calle Clavellina donde se hacen también algunas exposiciones, y las demás de tipo particular en las que se cobra, de algún modo, por exponer.
Quiere ello decir que de varias salas o galerías gratuitas para los posibles artistas que pudieran venir a ellas, sólo nos queda una, la del Brocense, que tiene colas de solicitudes y que, lógicamente, selecciona la obra a exponer, o bien otras galerías montadas como negocio que, por tanto, tienen menos demanda. Tengo entendido que en la que fue de la Diputación en los bajos de lo que fue Radio Cáceres, había solicitudes de exposición de unos años para otros y en ésta de Cultura, que acaba de cerrarse, sucedía tres cuartos de lo mismo.
Yo no sé si la Consejería de Cultura ha pensado en esto, o bien los que se dedican más o menos a lo cultural, como puede ser la concejalía especializada, pero lo cierto y verdad es que los artistas modestos que antes tenían sitio gratuito para exponer su obra se han quedado sin él a menos que se “retraten crematísticamente” y, culturalmente, creo que esto es ir para atrás, como los cangrejos.
Diario HOY, 11 de enero de 1986

* NOTA.- Esta “Ventana” apareció, por error del linotipista, con el título de “La Junta, interesada en el proyecto del Parador”, según deja constancia manuscrita Fernando en su archivo personal.