Mostrando entradas con la etiqueta Hostelería. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hostelería. Mostrar todas las entradas

miércoles, 7 de marzo de 2018

No olvidar los hoteles


No es tiempo ya de discutir si hacen falta o no plazas hoteleras en Cáceres, porque todos estamos convencidos de ello. Aunque algún industrial del ramo —por esa lógica de no tener competencia— negará hasta el final que eso era así. Ahora nadie lo duda y todos los cacereños sabemos que no es sólo los días de jura de bandera en el CIR cuando no se encuentra una plaza de hotel en la ciudad, ni los largos “puentes”, como este de la Almudena que nos ha llenado de turistas madrileños la ciudad.
Hemos de reconocer que una cosa que ha influido en la mayor afluencia nacional de turismo ha sido la afortunada designación de Cáceres como Patrimonio de la Humanidad y, todo hay que decirlo, el interés que la Diputación y su patronato de promoción del turismo, “El Carvajal”, han tenido en airear en el exterior ese suceso, promocionando una serie de visitas y suscitando un interés general hacia Cáceres.
Pero en esto suele pasar como con el huevo y la gallina, o como con el coche y los caballos. Hay que hacer las cosas al unísono o acabarán viniéndosenos abajo. Es magnífica la labor de promoción que se viene haciendo a todos los niveles para centrar la atención de la gente en Cáceres y abrir las apetencias de visitar la ciudad, pero a la par no hay que olvidarse del asunto de esas plazas de hotel, de que tanto se habló. Y que a nuestro juicio, es cosa que va muy lenta. No sólo el pequeño parador de la Ciudad Monumental, sino las promociones particulares de hoteles.
Mucho se ha hablado, pero que sepamos, hasta ahora no se ven más que palabras.
Diario HOY, 11 de noviembre de 1987

jueves, 1 de marzo de 2018

Una basura más


Por algo se ha comenzado, no digo que a arreglar la calle, pero sí a intentar volverla a la normalidad, en cuanto a convivencia se refiere. La Policía Municipal denunció a 22 establecimientos de las zonas de La Madrila y la Plaza Mayor cuyos clientes bebían en la calle, produciendo el consiguiente ruido y las molestias lógicas al vecindario. Nuestra curiosidad radica ahora en ver qué harán las autoridades, que tienen “mando” y atribuciones para sancionar, con esos 22 nombres. Porque denuncias continuas durante cuatro años, ha venido haciendo la Policía Municipal, sin que pasara nada y seguros estamos que los propietarios de esos 22 establecimientos están tan tranquilitos esperando que esas autoridades hagan lo que han hecho siempre. O algo más chusco aún, al saber que se trata de 22 establecimiento, mirarse uno a otro (que pudieran ser gobernador y alcalde) y comenzar a tocar palmas diciendo: “¡veintidós, veintidós, veintidós…!”, como hacen exactamente “El Pulga” y “El Linterna”, del “Dúo Sacapuntas”, en “Un, dos, tres”.
No creo que esto suceda, porque pienso que estas cosas hay que comenzar a tomarlas en serio, como a nivel nacional se van a tomar los excesos de velocidad y las infracciones en la carretera. Es más, creo que hay sugerencias y proposiciones que no debiéramos echar en saco roto. Una de ellas, la del concejal Miguel Rubio, en el pleno municipal de Cáceres, pidiendo que se elabore una ordenanza sobre contaminación por ruido, como ya existe en algunas otras ciudades de Europa. Yo pienso que ésta es una de las contaminaciones más peligrosas de las que padecemos y a la que nuestros ecologistas, ni nuestras autoridades están haciendo caso alguno. No es sólo el peligro de que estamos creando una humanidad más sorda, por defensa natural del oído, sino más desequilibrada mentalmente. El ruido es también una basura, de la que alguien debe preocuparse… aunque tenemos tantas.
Diario HOY, 13 de septiembre de 1987

miércoles, 28 de febrero de 2018

No se puede frenar de golpe


No es fácil variar de criterio de la noche a la mañana y pasar de la permisividad a la aplicación estricta de las normas, caiga quien caiga. Esta es la prueba por la que parece tiene que pasar nuestra nueva y flamante Corporación municipal, tras haber tenido una antecesora, durante cuatro años, que prefirió no sancionar a nadie, aunque se transgredieran las normas de continuo. Sucede esto con las zonas ruidosas de “Cáceres la nuit”, principalmente con La Madrila y alrededores, donde no existe hora de cierre de los establecimientos (y si existe no se cumple) y donde los jóvenes clientes de cada noche no se recatan de hacer todo el ruido que pueden, beber en la calle, aparcar los vehículos como quiera y pedir al tabernero de turno que ponga la música lo más alta posible, para divertirse viendo protestar a los vecinos y a los municipales ir y venir, sin que nadie haga caso a sus peticiones y denuncias.
El asunto está de tal forma, que puede compararse con un vehículo lanzado a una velocidad de más de 200 kilómetros-hora, al que se le quisiera parar de un frenado. La permisividad ha sido tanta y a todos los niveles que, entrar en la norma (no en cintura) a establecimientos y clientes demandados, llevará lo suyo. Porque, además, todo es relativo y se están tolerando cosas peores, sin que nadie se escandalice. Nos lo decía el jefe de la Policía Municipal: “Si uno de nuestros policías sorprende a un ladrón (presunto, claro) robando en el interior de un coche, le coge con las manos en la masa, se “la juega” en el forcejeo para detenerle, le lleva a Comisaría, donde le toman declaración y lo sueltan, por muy grande que haya sido el robo. Se ve el juicio y, como alega que está parado, el juez le pone en la calle, donde va a seguir robando, ¿con qué fuerza moral, el mismo policía, detiene a nadie, porque de voces en la calle?”.
Diario HOY, 12 de septiembre de 1987

martes, 20 de febrero de 2018

El nuevo hotel de Álvarez


Un poco de pasada, porque venía a otra cosa, Antonio Rosas, el consejero de Industria, nos dio la noticia de que va a construirse un hotel, nuevo totalmente, en lo que hoy es Complejo Álvarez, y sus promotores, que son los dueños de dicho complejo, habían presentado un proyecto que obtendrá su financiación por parte de la Junta de Extremadura, suponiendo el todo una inversión de 300 millones de pesetas —importante sin duda—. “La junta —nos decía— lo ha considerado interesante y le dará la ayuda solicitada, consistente en un aval de 50 millones de pesetas para iniciar las obras, ya que la financiación se hace a través de certificaciones de obra que se van presentando con la firma del Banco Hipotecario, la aportación de recursos propios por parte de la empresa y las subvenciones del Gran Área Industrial, a la que se acogen”. Según los promotores el proyecto comenzará a lo largo de este año.
¿Cáceres, como las Vegas?
Esa es la noticia que nos daba Antonio Rosas, a la que nosotros añadiremos un comentario basado en la forma de ser de los cacereños. Nos complace sobremanera el que una empresa particular, que tiene terrenos y la mitad del camino andado, como es esa, se lance a hacer el gran hotel que Cáceres necesita. Ello unido a que la Junta también ha promovido un parador en la Ciudad Monumental; el Ayuntamiento un camping de lujo, precisamente al lado del Complejo Álvarez y piensa ofrecer los terrenos de la antigua estación de autobuses para otro gran hotel, nos van a poner a Cáceres como si esto fuera Las Vegas, pasando de la escasez de plazas hoteleras que ahora tenemos a la sobra de ellas o, si quieren, del cero al infinito.
El juego de las siete y media.
No estamos en contra de nada y nos complacen esas noticias porque el turismo, si ha de venir, tiene que contar con alojamientos numerosos y cómodos, pero nos agradaría que hubiera un poco de coordinación, no nos pase como en el juego de las “siete y media”, que o no llegamos o nos pasamos.
Diario HOY, 7 de junio de 1987

viernes, 16 de febrero de 2018

Un acierto que no evita otros


Ahora, con esta continua fiesta en que se nos ha convertido Cáceres, estamos viendo que nos hubiera venido muy bien esa hospedería de turismo de la que se puso la primera piedra y comenzaron las obras, aunque las obras no estén más que iniciadas. Personalmente pienso que ha sido uno de los aciertos positivos de la Junta de Extremadura y el propio presidente de la misma que se ha dado cuenta de que en Cáceres hacía falta ese parador por el que tanto se suspiró durante años, negado por el gobierno central, y otorgado por la Junta que, en esto como en otros problemas, sabe más de las necesidades de la propia región porque está a “pie de obra”, como suele decirse.
No está la hospedería en marcha, pero lo estará en los próximos festivales o en las próximas celebraciones de otros años que se hagan en este Cáceres que se nos ha convertido en patrimonio de todos. A mi modo de ver, tiene un doble acierto esa elección, al estar realizada la hospedería en unos palacios de la Ciudad Monumental, ya que se han conseguido unos alojamientos dignos y la rehabilitación de unos palacios que, de no darles un determinado uso, se nos deteriorarán, cuando la responsabilidad de todos, y máxime siendo patrimonio de la Humanidad, es que esos palacios no se hundan. Es más, tomando pie de ese acierto de la Junta, yo he llegado a imaginarme lo que sería esto, no sólo en ese palacio, sino en varios palacios más que podrían constituir algo así como lo constituido en el sur en el llamado “Hotel pueblo andaluz”, aunque éste fuera “Hotel medieval pueblo extremeño”. Digo esto porque como la hospedería en construcción es pequeña, el empeño podría intentarse con otros palacios más, que formaran una especie de complejo hotelero que, al par de ofrecer alojamiento digno y único, por el sitio, contribuirían a la conservación de varios amplios palacios que no pueden tener más que ese, u otro similar.
Diario HOY, 27 de abril de 1987

Echarle imaginación

Ahora que han pasado, hay que reconocer que muchas de nuestras procesiones de la Semana Santa son impresionantes. Así lo confesaban los muchos forasteros que han venido a verlas y que han llenado Cáceres en todos los aspectos, ya que hasta en la mayoría de los restaurantes ha habido que hacer colas para poder tomar una mesa y comer. La lástima es que no sepamos encauzar este turismo que, en el caso de la Semana Santa, nos viene visitando año tras año y hace ya muchos años.
Viene turismo
No vale decir lo que algunos de los hoteleros dicen de: “Es sólo en Semana Santa, en las juras de bandera y en cuatro días más, en los que se nos llena esto”.
Esos son los del negocio facilón, porque lo importante es que a Cáceres afortunadamente, aunque sea en esas fechas, que no es poco, nos viene turismo. Lo que habría que saber es cómo se lo puede hacer venir en otras diversas ocasiones, porque a las cosas hay que echarles imaginación y, visto queda, que nuestra más fuerte “clientela” nos viene de Madrid.
Yo espero que con esto de los festivales y justas medievales que se anuncian, con torneos a la antigua usanza, vuelva a llenársenos la ciudad y lo que es “teatro” en general, ya que afortunadamente tenemos el mejor “escenario” medieval natural, en nuestra Ciudad Monumental, que algunos, al verla salir en películas aquí filmadas (sin indicar la procedencia) creyeron ser un decorado de Burman o de algún otro fenómeno de estas cosas como Cecil B. de Mille, lo que es “teatro”, decimos, lo sepamos explotar en beneficio del propio Cáceres y Extremadura, institucionalizando esas “fiestas medievales”, o cualquier otra cosa por el estilo, a la que haya que venir necesariamente a Cáceres para verlas.
Mérida tiene un teatro único para lo clásico, nosotros lo tenemos para la medieval.
Diario HOY, 20 de abril de 1987

domingo, 11 de febrero de 2018

Lo oportuno y lo inoportuno


Las cosas públicas tienen estas quiebras que unas veces acertamos en lo que hacemos, otras no tanto y otras en absoluto. Por tratarse esto de una cosa pública, tengo que referirme a ello y dar mi opinión personal como testigo que fui de la sesión plenaria de la Diputación en la que se trató de la cesión de un terreno al Ayuntamiento de Cáceres, para la construcción de un “camping” internacional de primea categoría.
No es discutible, de ningún modo, la necesidad que Cáceres tiene de alojamientos de todo tipo y, por lo del camping, los más entendidos en esto: el “Club Camping Caravaning de Extremadura” venía pidiendo —y solicitándolo al Ayuntamiento, hace un montón de años— su construcción, sin que el asunto hubiera podido materializarse por la falta de terrenos idóneos o dineros para adquirirlos con que el Ayuntamiento cuenta. Esto, unido a que a nuestra ciudad la acaban de hacer Patrimonio Universal, ha convertido en mucho más urgente el hacer alojamientos de cualquier tipo, bien por parte de la iniciativa privada, por parte de la oficial (que está realizando ya un pequeño parador en la Ciudad Monumental) y por parte del propio diablo que viniera a hacer cualquier tipo de alojamiento en Cáceres. Todos para mí merecerían el más encendido aplauso por venir a paliar un problema que padece Cáceres, como es el de la falta de alojamientos. Por ello —y esto es opinión personal— me pareció fuera de lugar la posición del grupo de AP en ese pleno, perdiéndose en matices de si se debían o no ceder los terrenos. Al menos me pareció inoportuna, todo lo contrario de la inteligentísima posición del diputado y alcalde de Plasencia, Pepe Mariño que, en nombre de su ciudad, supo dar una lección de la solidaridad que debe reinar por encima de todo y de las viejas rencillas de campanario que debemos tener superadas. Hay que saber cuándo y cómo se dicen las cosas y Mariño puede servir de ejemplo para muchos.
Diario HOY, 25 de febrero de 1987

jueves, 1 de febrero de 2018

Es importante el trato


Ya que andamos a vueltas con la designación que de nuestra ciudad va a hacerse, que en cierto modo eleva el rango de la misma, como algo que intenta ser de todos y para todos, creemos que es oportuno revisar nuestros comportamientos con quienes vienen de vez en cuando a compartir unas horas con nosotros. No sólo se trata de tener “más vista comercial”, como diría un catalán, sino de tener mejor y más profesional trato para todos, principalmente de las gentes que viven del público. Las juras de bandera son buena ocasión para ensayar lo que decimos. En la última, ocurrida el pasado domingo, hubo una enorme afluencia de forasteros, principalmente gentes jóvenes, que vinieron a pasar esos dos días entre nosotros y, como es lógico, consumieron y gastaron en cafeterías, bares y restaurantes su dinero y su tiempo. No vamos a hablar de la falta de alojamientos, porque es tema de sobra conocido. Podemos decir que en este caso, como en otros anteriores, hubo que buscar camas para dormir en los pueblos próximos, que también tuvieron sus fondas y hostales llenos a rebosar.
Lo que vamos a comentar es cosa conocida por los cacereños pero no por ello corregida; se trata, salvo honrosas excepciones de la falta de profesionalidad de nuestros bares y de los servidores de los mismos. No parece sino que el que sirve una copa, una caña, un café, o lo que sea, está haciendo un favor al que lo demanda y no al revés. Se suele servir con mal gesto, remoloneando y sin agrado, tratando de mala manera al cliente que suele estar acostumbrado a que le traten bien, sobre todo donde viene a dejar dinero. Algunos lo comentan aquí protestando y otros lo comentan fuera, creándonos una fama de ciudad poco hospitalaria, cuando lo que existe es una falta de profesionalidad de estos servicios, que podía venir a corregir esa escuela de hostelería de la que se viene hablando, sin conseguirla, hace más de 50 años.
Diario HOY, 12 de noviembre de 1986

sábado, 27 de enero de 2018

El tren y el alojamiento


En esto de la promoción del turismo en Cáceres volvemos siempre al antiguo pleito de: “¿Qué debe ser antes, el huevo o la gallina?”, o a lo de la pescadilla que se muerde la cola, porque siempre tropezamos con que si se promociona el turismo y traemos turistas en abundancia no tenemos donde alojarlos y, si se habla de aumentar alojamientos, los hosteleros profesionales establecidos, te dicen que no es rentable el aumento de plazas de hotel o la apertura de nuevos establecimientos, porque la media ocupacional es muy baja, ya que el hotel se les llena muy de tarde en tarde (juras de banderas, Semana Santa, ferias, etcétera) y la mayoría del año lo tienen casi vacío.
La verdad es que si se hace caso a unos y otros, las cosas habría que dejarlas como están —que posiblemente es lo más cómodo para algunos— sin acometer el futuro como los tiempos demandan.
Ahora que la Diputación ha promocionado el tren “Ciudad Monumental de Cáceres”, se ha podido ver claro este fallo. El viaje inaugural con periodistas de Madrid, unos 50, coincidirá con la jura de bandera en el campamento militar, que suele llenar a rebosar, con familiares de los reclutas, los escasos hoteles de la capital, por lo que ha habido que variar la ruta para que se alojen en Plasencia y Trujillo, y a Cáceres vengan sólo de paso, la tarde de un día.
Si esto sucede con la inauguración de la ruta, sospechamos que si el tren “pega” —y deseamos que “pegue”— y nos trae en abundancia el turismo que estamos demandando, en la capital —como demostrado queda— no tendremos hoteles para alojarlos, por lo que habrá que ir pensando en ese parador o ese gran hotel del que tanto se ha hablado, y tan poco se ha hecho que, no debe ir antes ni después que el turismo, sino al par, para estar a punto cuando el turismo lo demande.
Diario HOY, 9 de septiembre de 1986

jueves, 18 de enero de 2018

Otra vez los alojamientos


Una y otra vez vuelve a aflorar eso que sienta tan mal a los industriales hoteleros establecidos, pero que entraña una realidad como un puño, cual es la falta de alojamientos en nuestra ciudad. Cada cual tiene su negocio y cada cual sabe llevarlo a su aire, por lo que, líbreme Dios, de decir que lo hacen mal los hoteleros establecidos. Es más, estoy por concederles que hasta hacen bien defendiendo sus negocios y tratando de que no aumente la competencia, porque es más cómodo para ellos el ser los únicos y llenar de clientes sus establecimientos lo más cómodamente posible. Pero para el posible cliente la competencia es buena, porque de ella viene la selección y porque de una abundancia de plazas hoteleras vendrá la sección por calidad y muchos establecimientos que hoy día subsisten sin comodidad ninguna para el cliente, tendrían que reformarse para darla.
Viene todo ello a cuento de que se celebrará en Cáceres el VI Simposio Iberoamericano de Lengua y Literatura, que concentrará aquí a unos 600 participantes, y los organizadores han tenido que rechazar a más que hubieran venido, pero el lograr esas 600 plazas durante el tiempo que dura el simposio ha sido ya un verdadero triunfo.
No es la primera vez que esto ocurre, ni la primera que celebrándose aquí algún acontecimiento trascendente hay que recurrir al alojamiento en colegios y aun en casas particulares porque no hay plazas suficientes. Los cardiólogos hicieron en tiempos reuniones en Cáceres y hubieron de desistir de hacer congresos porque no había plazas hoteleras suficientes.
No quiero ni pensar lo que sucedería si volvieran a tratar de hacerse los famosos festivales folklóricos hispanoamericanos que se hicieron por los años sesenta y que movían a tanta gente, porque ahora hay en Cáceres menos alojamientos que había entonces. Esto es así, y yo siento que lo sea, y que le siente tan mal a algunas personas aun el que se hable de ello.
Diario HOY, 11 de mayo de 1986

domingo, 7 de enero de 2018

Si lo sé no entro


Si en alguna ocasión abogué sobre que para esto de entrar en la CEE debería haberse hecho un referéndum, tras enterarnos de lo que nos supondría lo de ser europeos de la Comunidad (porque del continente geográfico ya lo éramos) no tengo más que reiterarme en lo que entonces dije: para el hombre de la calle, por darnos en el bolsillo y puede que por atentar contra nuestras costumbre, era preferible ese referéndum que el que piensa hacerse sobre permanencia en la OTAN.
No sé si han leído eso que dice el presidente de la Asociación de Empresarios de Hostelería, sobre que si se aplican los módulos publicados por el Ministerio de Hacienda, en el sistema simplificado del IVA, a los bares familiares y modestos que existen en todos y cada uno  de nuestros pueblos, tendrán que cerrar alrededor de 1.800 establecimientos que, calculados a ojo de buen cubero, existen en nuestro territorio. No vale decir que el negocio se lleva en ratos de ocio, como ayuda, y por los familiares, ya que se paga por barra, mesa y hasta por las moscas que pueda tener el bar que, además tienen que estar vacunadas contra no sé qué, porque Hacienda no se pierde nada. A mayor número de moscas sobre cada mesa, mayor número de pesetas a pagar. De los tragaperras no quiero contarles, por lo visto en el sistema de módulos que es el simplificado (¿cómo será el otro?), pagarán hasta los acordes musicales que las tales maquinitas lancen, a tanto por acorde y habrá unos inspectores – músicos que tomarán nota de todo ello. Quizás esto sea un poco exagerado, pero si miran el Boletín Oficial donde viene, la sensación que uno saca es que Hacienda nos cobrará el IVA hasta por mirar el Boletín.
Ya ven ustedes cómo es la razón de por qué en Europa no hay tabernas y lo que se bebe se bebe en casa y sin que se entere nadie. Si la picaresca española no encuentra salida para esto, se acabó la vida social del bar que era mucha y positiva. No sé yo si eso será bueno para algunos, pero no debe serlo para la mayoría y como en Europa, tendremos que ser serios y abstemios, España dejará de ser diferente y entraremos de golpe en el rebaño.
Diario HOY, 16 de enero de 1986

viernes, 5 de enero de 2018

El futuro Parador de Turismo


Surgió como de pasada en el último pleno de la Diputación provincial y parece ser que ello vino a desvelar un “secreto” que se esperaba hubiera anunciado “oficialmente” el presidente de la Junta de Extremadura, Rodríguez Ibarra, en su próxima visita a Cáceres. Era un secreto un poco a voces, porque aunque no se hubiera dicho oficialmente, casi todo Cáceres sabía que el palacio que la Diputación ha comprado en la calle del Olmo era para un parador que se haría a base de los colindantes de la Delegación de Cultura, el del Comendador de Alcuéscar, la Hostelería del Comendador y, posiblemente, otra casa más próxima en cuyo trato se ha estado, aunque no llegó a concretarse nada.
Esos inmuebles son ahora de la Junta y unidos a esta adquisición de la Diputación y a alguna otra que podría hacerse, formarían un complejo suficiente como para montar en él ese parador de turismo que Cáceres demanda desde hace muchos años y que hasta lo de ahora no ha sido nadie capaz de conseguir. Si la Junta de Extremadura lo logra nos habrá hecho un magnífico servicio, lo haya anunciado o no Juan Carlos Rodríguez Ibarra.
Los cacereños nos importa mucho que la gestión continúe y llegue a feliz término porque si Cáceres logra la designación de “Patrimonio de la Humanidad”, necesitará más alojamientos hoteleros y sobre todo, si uno de ellos, aunque sea de una treintena de habitaciones, está en el mismo corazón de la Ciudad Monumental le habrá dado vida al conjunto y ocasión, al turismo de élite, de alojarse dentro de una magnífica ciudad medieval conservada tal como estaba en su tiempo. Como aquí siempre solemos “jugar a la contra” habrá hoteleros establecidos a los que puede no caer del todo bien la noticia, por la competencia, pero estimamos que en Cáceres hay suficiente “materia prima” como para que todos vivan y se ofrezcan alojamientos de categorías diversas.
Diario HOY, 22 de diciembre de 1985