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miércoles, 7 de marzo de 2018

A modo de simple recuerdo


En Extremadura hemos quedado para “los descartes” de la baraja nacional que juegan otras comunidades y otros políticos, al parecer (y no quiero hacer juicios de valor, más que por los resultados) más avispados que los nuestros. El sufrido ciudadano extremeño, o el cacereño al menos, que paga iguales impuestos que sus convecinos de otras comunidades, que ve que se le acerca (como en una película de miedo) el fantasma de Hacienda acogotándole año tras año, cuando él tiene mucho menor poder adquisitivo, comprueba con desilusión que en otras comunidades más agraciadas que la nuestra comienza a hablarse ya de la concesión de canales privados de televisión, bajo las normas que sean —que eso no importa— mientras en nuestra comunidad seguimos en el paleolítico de la televisión, sin que los equipos que nos gobiernan levanten una sola voz de protesta por ello. Es curioso que los que han tenido que levantar la voz hayan sido los industriales del ramo de reparación de estos aparatos, para no cometer la “estafa” de seguirlos arreglando, cuando todo lo que tienen es que aquí no llega “señal” suficiente de televisión.
Menos señal y en peores condiciones
Mire usted —nos decía uno de ellos—, aquí llega menos señal y en peores condiciones que la que debe llegar al interior de las más intrincadas selvas amazónicas.”
Pero no es sólo eso, es que nuestros gestores (si los tenemos) no se ocupan más que de “chorradas” (y perdonen la frase), sin que aún hayan logrado todavía que se instale el centro de televisión de Extremadura, siendo la nuestra una de las pocas comunidades que carecen de él y una de las primeras que comenzó a gestionarlo.
Que se dejan de empecinamientos particulares
No queremos hablar de la RENFE y otros abandonos, sino recordar a los que mandan en Extremadura que se dejen de empecinamientos particulares y hagan algo positivo por la comunidad que les dio el mando y el sueldo que disfrutan.
Diario HOY, 7 de noviembre de 1987

martes, 6 de marzo de 2018

Un indudable retroceso

La afición de los cacereños por la aviación parte quizás de los comienzos de  la misma, cuando allá por 1912 nuestro Ayuntamiento solía contratar al piloto francés Henry Tisier para que hiciera demostraciones en las ferias o grandes acontecimientos. Muchas historias podría contarse al respecto, pero recogiendo sólo “botones” de muestra, diremos que en 1913, concretamente en agosto, el monoplano “Morán” sobrevoló y aterrizó en Cáceres, en vuelo de pruebas. En vuelo directo desde París llegó a Cáceres Gibert, un denodado piloto que con ello logró ganar los 60.000 francos y la copa del premio “Pomery”, que había elegido a nuestra ciudad como uno de los polos de la prueba. El avión del conocido diputado Juan Vitórica, pilotado por él mismo, era habitual en el Cáceres de 1918, donde venía con frecuencia para realizar sus campañas electorales, en las que derrochaba el dinero a raudales.
Con ello queremos decir que el viejo campo de aviación se utilizaba ya habitualmente casi desde principios de siglo, pero fue en 1920 cuando un grupo de avionetas participantes en la Vuelta a España lo utilizó de una forma oficial, como lo hicieron en el 12 de junio de 1925 tres escuadrillas de la base de Getafe, que formaban 15 aviones y que permanecieron aquí, para saltar a Lisboa y regresar después, unos cuantos días. La conversión en militar de este campo de aviación se realizó en febrero de 1927, siendo instalados hangares, depósitos y otros elementos. En la contienda civil de 1936 fue uno de los aeródromos más utilizados, existiendo en él una escuela de pilotos. Ahora continúan utilizándolo, en precario, los aviones ultraligeros y se nos anuncia que “La Cervera”, que le sustituiría, es posible no se realice. Uno se pone a pensar que, de ser así, va a resultar que en aviación estábamos mejor servidos en Cáceres a principios de siglo que lo vamos a estar ahora. ¿Quién tiene la culpa del retroceso?.
Diario HOY, 2 de noviembre de 1987

Las prisas de los políticos


Las cosas que se hacen con precipitación acaban dando lata y teniendo que ser rematadas mucho tiempo después, Esto es lo que pasó con los accesos a Cáceres por la carretera N-630, en su tramo de Mérida, que tras llevar muchísimos años hechos y casi olvidados ahora, tiene que acometerse el remate de lo que hace años no se hizo, por las precipitaciones políticas de entonces, que no son las mismas que las de ahora, pero en algunos casos se le parecen mucho.
El comentario nos surge al saber, por boca del actual alcalde Carlos Sánchez Polo, que con una gran excavadora que hay en Cáceres, se acometerá el desdoblamiento de ese tramo, que debió hacerse hace muchos años, pero que no se hizo por lo que ahora vamos a contar.
La cosa sucedía por los años setenta, aunque soy hombre de mala memoria para las fechas. Se había acordado mejorar los accesos por carretera en todas las entradas, desdoblando las calzadas para más comodidad y vistosidad. Se había encargado de dirigir las obras al ingeniero Juan Manuel Romo Domínguez, cuyo buen quehacer de aquel entonces no puede discutirse, porque ahí está la obra aguantando años y años, sin que haya habido que modificar ni un sólo tramo. Pero al llegar a los accesos de la carretera de Mérida, cuyo proyecto de desdoblamiento se contemplaba hasta el antiguo campo de aviación (hasta donde se hará ahora), surgió el inconveniente de que los depósitos de “Campsa”, continuaban en la vieja estación y con un tramo de ferrocarril (que sólo utilizaba el monopolio) hasta la  estación nueva, que impedía el arreglo de la carretera, ya que la cruzaba en un paso a nivel, con lo que la obra quedó allí detenida. Entraron las prisas de su inauguración, que haría el entonces príncipe Juan Carlos y al ingeniero se le ordenó dejarlo como estaba. Y así continúa.
Ahora, desaparecido el inconveniente, se hará un tramo que debió estar hecho hace años.
Diario HOY, 28 de octubre de 1987

lunes, 5 de marzo de 2018

Usos y abusos


Yo no sé cómo habría que decir esto para no herir a nadie. Las calles de Cáceres están hechas un verdadero asco. Aun a pesar del interés de algunos concejales en que se arregle el pavimento y se hagan algunas reparaciones desperdigadas, como puede ser el reponer algunas luminarias o farolas. Porque falta coordinación y hasta orden en la cuestión de prioridades y en hacer cumplir lo que está establecido. No vamos a volver a hablar del abuso de ocupación de la vía pública por material de obras, porque ya hemos hablado muchas veces; pero sí de los abandonos de algunos acerados, como puede sr el de Avenida de España, por la zona del cine Coliseum hasta las Hermanitas de los Pobres, que sigue estropeado totalmente, después de las obras que se han venido realizando en varios inmuebles próximos. Da la casualidad de que este acerado lo han destrozado las empresas que han realizado las obras que, era de suponer, tenían que arreglarlo una vez terminada cada una de ellas, al menos en el tramo delantero de su propia obra, No sabemos si para estas reparaciones se obligó a estas empresas a dejar una fianza, o si simplemente están obligadas a reparar lo que han destrozado para entrar y salir de la obra. Lo que no es justo es que lo paguemos entre todos, tras de haberse enriquecido la empresa en la venta de pisos o locales
Hay otra forma de abuso, como es la de las industrias que se dedican a la compraventa de coches usados, y utilizan como “escaparate” los alrededores de su establecimiento, dejando por allí los coches en venta. Bien está que el vecindario, que paga un rodaje, lo utilice para aparcar, pero es un poco raro que sea una industria la que lo use como establecimiento propio. En fin, que hay muchas cosas que habría que ir revisando.
Diario HOY, 23 de octubre de 1987

viernes, 2 de marzo de 2018

Hay un orden de valores


Yo quisiera obrar con la misma prudencia que ha obrado el pleno de la Diputación, retirando del orden del día de su sesión un punto que decía: “Suspensión de las obras de construcción del camino vecinal de Fresnedoso de Ibor a Robledollano”. Las razones que se han dado han sido la petición de los alcaldes de las dos localidades cacereñas que solicitan “no se les archive este asunto y se siga en diálogo con los ecologistas, haciéndoles ver la incomunicación en que están ambos pueblos” Por su parte, la Diputación manifestó, a través de su Comisión de Planificación, que debía solicitarse de la Dirección General de Medio Ambiente (de nuestra Junta, claro), más información sobre el tema.
Los ecologistas han convencido
Todo esto nos hace sospechar que los “ecologistas” han convencido a esta Dirección General —que necesita muy poco para convencerse— de que no de permiso, o se oponga con uñas y dientes a la realización de ese camino vecinal, porque es mejor que queden incomunicados los vecinos de dos pueblos cacereños, que interrumpir los apareamientos de los “sapos parteros ibéricos” o espantar las cigüeñas de cualquier color que haya en la zona. No es que a mi me parezca mal que se defienda a los “bichos” pero pienso que el primer “bicho” a defender es el bípedo llamado hombre que habita en Robledollano y en Fesnedoso de Ibor, que tienen necesidad de que el progreso llegue hasta ellos y de que en algún caso —más frecuente de lo que parece—, alguna ambulancia pueda ir a evacuar a un enfermo de esa zona a un centro hospitalario.
Cuando todos los pueblecitos de Extremadura y sus habitantes estén lo suficientemente atendidos en lo que es infraestructura primaria de comunicaciones, será tiempo de hablar de “sapos parteros” y otras zarandajas por el estilo. Dicho sea con el perdón de mis amigos los ecologistas.
Diario HOY, 26 de septiembre de 1987

El archivo de inquietudes


Podríamos decir remedando a Bécquer: “Los suspiros son aire y van al aire; las lágrimas son agua y van al mar. Concejal, cuando un tema se archiva, ¿sabes tú dónde va?”.
Porque da la casualidad que en nuestro municipio, y creo que en los demás, hay temas que alcanzaron una gran popularidad en su día, que crearon una gran preocupación entre el vecindario y, que luego, pasado algún tiempo y aquietada la actualidad, sin resolverse, se archivaron y en paz.
Cierto que eso pasa a todos los niveles y que hay temas más “gordos” sin resolver. Como puede ser el secuestro del industrial de Guadalupe, del que nunca más se supo. Pero a niveles municipales hay temas que han parecido importantes, que han tenido casi una solución a la mano y que se han archivado y están en esos ignorados lugares del archivo, alcanzando el mismo polvo (y volvemos a Bécquer) que el arpa famosa de la rima, “esperando una mano de nieve” que sepa arrancarle la solución definitiva
No digamos si el asunto que estuvo en candelero de la actualidad, ha tenido la mala suerte de que haya habido un cambio de corporación, porque si ese caso se ha dado, los proyectos se han archivado en el cesto de los papeles.
Entre los más remotos, podemos recordar lo de hacer un aparcamiento subterráneo en la Plaza Mayor, no aceptado después. Pero sí aceptada la remodelación e iluminación de la mencionada plaza, convocado un concurso y archivado todo ello. Entre los próximos están el cierre de las canteras que desfiguran el paisaje de los alrededores de Cáceres. Algunas de estas canteras son de propiedad municipal. Los barrenos de alguna de ellas y las protestas de los vecinos, por deterioro de sus viviendas. ¿Qué pasó con todo aquello? ¿Quedaron conformes los vecinos y reparadas las viviendas? Todo está archivado y pasó, como una tormenta en un vaso de agua.
Diario HOY, 24 de septiembre de 1987

jueves, 1 de marzo de 2018

Un centro con futuro


A nuestros políticos, a todos los niveles, se les puede llenar la boca diciendo que hay que invertir en investigación y tecnología, porque el futuro va a ir por esos derroteros y este país (España, claro) no puede seguir pagando “royalties” por todo e importando científicos, cuando aquí pueden formarse. La cosa no es sencilla y como en esos mundos de la tecnología hay también tiburones, a veces nos suelen dar gato por liebre, como sucedió con la fábrica de ordenadores y alguna otra industria similar. Pero pienso que ello no debe desilusionarnos, sino ilusionarnos en el sentido de que, como dicen los refranes castellanos, “tropezando se aprende” y “el que no se aventura no pasa la mar”. Lo malo de esos tropezones sería que nos convirtieran en recelosos y escépticos, mismamente como “el gato escaldado que huye del agua fría” (para seguir con los refranes) y que estos políticos encargados de la gestión hubieran perdido la esperanza de sacarnos del hoyo en que está Extremadura.
Y es que se nos puede dar el caso de que por nuestra puerta pase la ocasión y la desperdiciemos, por esas malas experiencias vividas en un pasado más o menos remoto.
Yo pienso que una de esas ocasiones, que suelen darse una vez en la vida de cada ciudad y región, es la que se está viviendo en Cáceres con el primer paso dado para la creación de un Centro de Microcirugía, que será de momento —y caso de contar con el apoyo de estas “escaldadas” autoridades– el primero que se cree en España de este tipo, en el que, por si pudiera dudarse de ello, están estos días los microcirujanos más prestigiosos del mundo. Pienso yo que Manuel Veiga, presidente de la Diputación, es un político con verdadero olfato y creo que en esta ocasión no se ha equivocado al no regatear ayudas.
Diario HOY, 16 de septiembre de 1987

lunes, 26 de febrero de 2018

Otros expolios


Hemos venido hablando de una serie de expolios que se le han hecho a Cáceres, como por ejemplo la marcha de las industrias corcheras, los lavaderos de lana y las fábricas de paños, que se llevaron a Cataluña cuando aquí comenzaban a ser rentables, y no podemos olvidar otra serie de expolios que nos ha hecho y nos viene haciendo la Administración sin que casi nos enteremos y sin que podamos hacer nada, porque nos lo hacen a “hechos consumados”.
No sólo vamos a referirnos al cierre de ferrocarriles, precisamente en nuestra provincia y en líneas tan importantes y tradicionales en utilización como son las de Plasencia hacia el norte, con la injusticia de ocurrir en una provincia como la nuestra, que tiene tanta necesidad de comunicaciones para salir del secular atraso en que gobiernos de todo tipo y  color la colocaron. Ahora el expolio se refiere a las obras públicas, al MOPU (Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo) que secularmente tuvo aquí siempre una amplia representación. Pues bien, en el malabarismo de pases a las autonomías y otros ajustes, la Jefatura de Carreteras de Cáceres que tenía entre otros edificios un palacio en la plaza de Los Golfines, desapareció pasando a depender de la Jefatura de Demarcación de Badajoz, sin que uno desee entrar a analizar razones de este malabarismo que se va llevando las cosas de aquí a Badajoz o a Mérida (aunque lo de Mérida sería más explicable por ser la capital de Extremadura).
Pero no es eso sólo, sino que en el catálogo de organismos autónomos de este Ministerio, que acaba de publicarse, Cáceres queda peor de lo que estaba, ya que aquí existía una Sección Departamento de la Confederación Hidrográfica del Tajo, como la de Toledo y Madrid, ya que el Tajo pasa por estas provincias. Pues bien, las de Toledo y Madrid continúan, pero la de Cáceres desaparece dejando sólo unos puestos de trabajo, sin Jefatura de sección y al cargo de lo que llaman “Asesor Técnico” que pasa a  serlo (bajando de categoría) el antiguo jefe de sección del Ministerio.
Diario HOY, 22 de agosto de 1987

jueves, 22 de febrero de 2018

La culpa la tiene el puente


En este asunto se viene dando el caso: “unos por otros y la casa por barrer”.
Me refiero a que, habiéndose producido el socavón de la avenida de San Blas, que para que ustedes lo sepan abarca todo el ancho de la avenida, a la que corta totalmente sin permitir el paso de vehículos en ese tramo, se pensó que aquello era cosa de dos días, por lo que se pusieron unas barreras, iniciándose la tramitación para ver quién arreglaba el bache. La tramitación lleva ya más de un mes y nos tememos que pueda prolongarse algunos meses más, si no hay acuerdo de quién debe comenzar a arreglar aquello.
Es curioso saber que la carretera, que no calle, depende en cierto modo de la Jefatura de Carreteras del Ministerio de Obras Públicas que, según los servicios municipales, es quien debe arreglar el enorme socavón. No obstante, parece ser que en dicha Jefatura piensan que como el socavón puede haberse producido al reventar algunas de las atarjeas o conducciones que por allí pasan (que es cierto que han reventado), los primeros que deben arreglar sus conducciones son los del Ayuntamiento.
En fin, que la discusión está en marcha y, como falta la coordinación necesaria para ponerse de acuerdo y arreglarlo al unísono, en la discusión sucederá lo que en la fábula de los conejos y los perros, aunque en este caso no haya perros, sino sufridos vecinos que seguirán padeciendo el socavón algunos meses más.
Diario HOY, 24 de junio de 1987

NOTA.- Hay que leer el principio de la “Ventana” siguiente para entender el porqué del título de esta. (Nota de Teófilo Amores).

miércoles, 21 de febrero de 2018

Una cosa que está hecha


Según los participantes, uno de los protagonistas de los IV Campeonatos de España de aviación ultraligera que se están celebrando en Cáceres, lo ha asumido el viejo campo de aviación, remozado y puesto a punto de nuevo por el Aeroclub Cáceres, con permiso del Ayuntamiento, que es el propietario de los terrenos, tras haber sido revertido de nuevo a él por el Ministerio del Aire.
Los participantes, venidos de los puntos más dispares, se han asombrado de que haya en Cáceres un campo civil de aviación, desconocido, peor con todas las instalaciones necesarias como para alberga un aeroclub casi sin gastar un duro. Casi todo está hecho, y lo que estaba destrozado o caído lo han suplido los componentes del Aeroclub Cáceres con entusiasmo.
Yo no sé si nuestro Ayuntamiento es consciente de esto y va a seguir adelante con la idea expresada por Juan Iglesias (ahora que se va Juan Iglesias), que es, la de respetar las instalaciones del aeroclub, que pasaría a ser aeroclub municipal y unir a ellas unas instalaciones fijas  a modo de parque. Desde luego, es el mejor destino que podría darse a aquello y, hasta por historia, debería conservarse ese campo de aviación que posiblemente es uno de los primeros y más antiguos de España, cuando Cáceres era mucho menos de lo que es ahora.
A modo de recordación la indicaremos: en los 1919 al 20, ya se llamaba a aquella parte el Campo de Aviación; del 1925 al 27, se le había dotado del hangar que, con algunas transformaciones, es el que existe ahora; en ese último año se cedió en uso al Ministerio de la Guerra. Durante la contienda civil se ampliaron sus instalaciones y llegó a ser uno de los campos de aviación más importantes de la región centro. Allí funcionó una primera escuela de pilotos, en la guerra civil, y fue base de aviación de caza. Entonces se amplió el campo, desviando la carretera que antes pasaba al lado del hangar. Por los años 70 fue devuelto al Ayuntamiento, dejando su carácter  militar. Ahora se ha demostrado que es el lugar idóneo para un aeroclub. ¿Por qué no mantenerlo?
Diario HOY, 20 de junio de 1987

domingo, 18 de febrero de 2018

Cáceres, ciudad de congresos


Ante los casi trescientos intelectuales que participaban en los coloquios internacionales sobre religiones prehistóricas, el alcalde, Juan Iglesias, proclamó un deseo de la ciudad que señaló como el “viejo sueño de Cáceres, cual es el ser una ciudad cultural abierta a todos, una ciudad de congresos para los científicos que deseen venir a ella.”
En la euforia del ofrecimiento ocurrió un hecho muy simpático que vamos a narrar. Estos intelectuales, que viven en su mundo, tienen fama de despistados y por ello, en alguna ocasión de descarados, descaro que, a mi juicio, no es más que expresar en voz alta lo que se les viene a las mientes. Y esto es lo que sucedió en el salón de actos del Ayuntamiento durante el discurso de bienvenida del alcalde a estos congresistas, a los que, más o menos, decía: “Os agradecemos vuestra presencia y os decimos que esta quiere ser una ciudad sin llaves y sin puertas, aunque tenga una vieja muralla, que esta abierta a todos. Pero sabedlo: es una ciudad sin llaves…” En ese breve silencio se oyó una voz de uno de estos intelectuales que decía; “¿Y no podría ser también una ciudad sin coches?” El alcalde, sin inmutarse, contestó; “Eso querríamos, pero no hemos encontrado la solución.”
Aparte de la simpática salida del intelectual y del alcalde, que produjo las lógicas risas, hemos de decir que, en efecto, Cáceres tiene de antiguo esa aspiración de llegar a ser una ciudad de congresos y ya ha habido algunos, pero existe el inconveniente de la falta de alojamientos que tuvo que dar al traste con ese incipiente deseo, al tener que alojar a congresistas en entornos nada próximos como Trujillo, Arroyo de la Luz y otras localidades provinciales. Por ello, tampoco el alcalde ha encontrado aún la solución para ese deseo, aunque, todo hay que decirlo, le ha echado una buena mano Juan Carlos Rodríguez Ibarra, con la hospedería en construcción.
Diario HOY, 10 de mayo de 1987

viernes, 16 de febrero de 2018

Echarle imaginación

Ahora que han pasado, hay que reconocer que muchas de nuestras procesiones de la Semana Santa son impresionantes. Así lo confesaban los muchos forasteros que han venido a verlas y que han llenado Cáceres en todos los aspectos, ya que hasta en la mayoría de los restaurantes ha habido que hacer colas para poder tomar una mesa y comer. La lástima es que no sepamos encauzar este turismo que, en el caso de la Semana Santa, nos viene visitando año tras año y hace ya muchos años.
Viene turismo
No vale decir lo que algunos de los hoteleros dicen de: “Es sólo en Semana Santa, en las juras de bandera y en cuatro días más, en los que se nos llena esto”.
Esos son los del negocio facilón, porque lo importante es que a Cáceres afortunadamente, aunque sea en esas fechas, que no es poco, nos viene turismo. Lo que habría que saber es cómo se lo puede hacer venir en otras diversas ocasiones, porque a las cosas hay que echarles imaginación y, visto queda, que nuestra más fuerte “clientela” nos viene de Madrid.
Yo espero que con esto de los festivales y justas medievales que se anuncian, con torneos a la antigua usanza, vuelva a llenársenos la ciudad y lo que es “teatro” en general, ya que afortunadamente tenemos el mejor “escenario” medieval natural, en nuestra Ciudad Monumental, que algunos, al verla salir en películas aquí filmadas (sin indicar la procedencia) creyeron ser un decorado de Burman o de algún otro fenómeno de estas cosas como Cecil B. de Mille, lo que es “teatro”, decimos, lo sepamos explotar en beneficio del propio Cáceres y Extremadura, institucionalizando esas “fiestas medievales”, o cualquier otra cosa por el estilo, a la que haya que venir necesariamente a Cáceres para verlas.
Mérida tiene un teatro único para lo clásico, nosotros lo tenemos para la medieval.
Diario HOY, 20 de abril de 1987