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jueves, 15 de febrero de 2018

La frontera de "nuestros hermanos"


No nos quemaron el camión en Irún, pero nos lo tuvieron parado en la frontera francesa, mientras el alcalde de Cáceres y el de la Roche-Sur-Yon, uno español y otro francés, enviaban télex, telegramas y golpes de teléfono a los responsables de la fiscalidad fronteriza francesa, porque de o pasar el camión cacereño, los actos de la Semana Española de Cáceres en la Roche-Sur-Yon se irían al garete. Hubo que explicar a los guardas fronterizos que el camión cacereño transportaba una serie de muestras industriales, embutidos, alimentos, trajes y un montón de cosas más, entre las que figuran cuadros de pintores y grandes fotografías de nuestro compañero Múñez, todo lo que se va a exponer en la ciudad francesa que es hermana de otra ciudad española que se llama Cáceres, sin pretensión de hacer competencias a ninguna industria francesa, por lo que las ventas se harán después, caso de que nos dejen exponer a los franceses de la Roche-Sur-Yon estos productos, como nosotros, no hace tanto, dejamos pasar y exponer productos franceses en los escaparates cacereños en la celebración de la Semana francesa aquí, de lo que ésta es devolución de visita.
Yo no sé qué habrá pasado, pero lo cierto y verdad es que ayer, a última hora, Juan Iglesias, el alcalde de Cáceres, estaba preocupado por el “parón” dado al camión de productos cacereños que tenía que llegar a la Roche antes del sábado próximo que se inaugura la “Semana”, aunque allí lo llaman “decena española”. Todo esto nos lo decía con el pie en el estribo, ya que hoy mismo él se marchaba también a la Roche-Sur-Yon para estar presente en todos estos actos “Pensaba ir a la clausura, pero me han dicho que los actos más importantes son en la inauguración, por lo que he adelantado el viaje”, nos decía el alcalde al que también le preguntamos si la precipitación de su salida era para arreglar el incidente fronterizo, respondiendo que esperaba hubiera quedado arreglado con todas esas comunicaciones de que les hablamos, confiando en que su compañero, el alcalde de la ciudad francesa hermana de la nuestra hubiera resuelto el asunto. En fin, que aun siendo hermanos estamos aún muy separados.
Diario HOY, 3 de abril de 1987

viernes, 19 de enero de 2018

Sobre la Semana judía


No es la primera actividad hebrea la que se iniciará el próximo sábado en Cáceres con la inauguración de la “I Semana Cultural Judía”, porque ha habido otros contactos anteriormente, pero sí el primer acontecimiento que se hace en nuestra ciudad tras el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Israel, por lo que tendrá un carácter oficial que los anteriores contactos no tenían. Los realizados anteriormente tenían un sabor más romántico y si llego a explicarme y ustedes a entenderme, hasta ese sabor de lo prohibido que tienen las cosas no oficiales y sí oficiosas.
Ahora vendrá un agregado de embajada, el señor Mordejai, que nos hablará de los judíos actuales y de los que su país desea en estos momentos, ya que los judíos de todos los tiempos son muy pragmáticos y aunque todo esté rodeado de exposiciones y música de algún grupo hebreo, tendrán más un sabor oficial y actual, aparentemente sin relación alguna con nuestros viejos barrios judíos y los judíos que salieron de aquí antes del descubrimiento de América. Realmente casi no la tienen y todo es una vinculación casi literaria de la que la propia organizadora de la Semana, la señorita Esther Gordon, que estuvo ayer en Cáceres, diría que “hay que desmitificar las filias y fobias que existen en España sobre el pueblo judío” y tiene razón, como la tenía al decir que el judaísmo no es una sola raza, sino muchas, con un determinado pensamiento.
Pensamiento y cultura, agregaríamos nosotros, porque la hispanidad es lo  mismo desde el inicio de ella y la forman muchas razas a las que une solo la lengua y la cultura. Por eso también consideramos “hispanidad” a los judíos sefarditas ya los que no siéndolo, se educaron en Iberoamérica, con su cultura y con la nuestra. Los viejos barrios judíos españoles son una antigualla de museo, pero no vivientes.
Diario HOY, 17 de mayo de 1986

domingo, 14 de enero de 2018

"¡Uf, menos mal que pasó!"


El tema de conversación ayer en Cáceres, como creo habrá sido en otros sitios, podría cifrarse en esta exclamación: “¡Uf, menos mal que pasó esto!” Claro está que la gente se refería, con estas u otras palabras, al referéndum, del que lo curioso era que lo que menos importaba a todos era el resultado en más o menos y los tantos por ciento, sino el que se había ganado “por los pelos”, nos habíamos quedado como estábamos, como en el chiste del inválido del carrito que fue a Fátima, y el mundo y la vida seguían con un poco más de tranquilidad y con menos zozobra de la vida días atrás cuando unos y otros, pidiendo votos en uno u otro sentido, o abstenciones, sólo nos prometían males de todo tipo, de hacer lo contrario de lo que ellos decían.
Dicen que todos los políticos están contentos con los resultados salidos de las urnas, pero la verdad es que quien más contento se ha quedado ha sido el pueblo, pero no por los resultados (de los que dice eso de: “para ese viaje no se necesitaban alforjas”) sino por la tranquilidad de que todo ha pasado sin malos modos y dentro de unos cauces de orden y sensatez que ha sido el pueblo el que se ha encargado de mantener con una madurez tal, que bien podrían tomar ejemplo nuestros políticos de ella. Suena a tópico, pero viene a cuento decir aquello que tantas veces se ha dicho: “Dios, que gran vasallo si hubiera buen señor.” No quiero decir con ello que tengamos unos políticos que no nos merecemos, porque cuando Dios y las urnas nos los dan, será o porque no hay otros mejores o porque nos los envían como penitencia para hacernos purgar nuestros pecados. Estos día pasados me recordaban aquellas antiguas y exageradas misiones con altavoces gritando: “Arrepentíos… y votad lo que yo os diga en el referéndum” aunque esto último lo agrego yo exagerando un poco, pero en fin: “¡Uf, menos mal que ya pasó todo!...”
Diario HOY, 14 de marzo de 1986

viernes, 12 de enero de 2018

"Si lo sé no vengo"


Gracias a las “Jornadas de Derecho Comunitario”, algunos cacereños, aunque muchos menos de lo que sería de desear, nos estamos enterando de lo que se nos viene encima con la entrada en el Mercado Común Europeo en cuanto a leyes, normas y derechos que en muchos casos estarán en discordancia con las leyes, normas y derechos que estamos acostumbrados a acatar de toda la vida.
Uno de los últimos conferenciantes llegó a afirmar que muchas normas chocarán con las españolas, pero tendrá preferencia de aplicación el Derecho Comunitario, aunque las normas internas se opongan, y entre esas normas puede estar hasta nuestra Constitución, o algunos aspectos de ella. Una usted esto a lo que usted y yo sabemos del IVA y su aplicación, norma esta de obligado cumplimiento (aunque en otras naciones como Grecia o Portugal hayan retardado su aplicación); comience usted a pensar que por la aplicación o concierto que quiere hacer nuestra Hacienda (que ha pecado siempre de ir al grano positivo y caiga quien caiga) pueden cerrarse en la provincia 1.600 pequeños bares de pueblo que, quiérase o no, daban algún puesto de trabajo y ayudaban a vivir mejor a algunas familias campesinas, y acaba usted pensando que para lo que había que haber hecho u referéndum explicándolo todo antes era para la entrada en el Mercado Común y no para la entrada o salida de la OTAN en la que, aunque posiblemente nos juguemos más, le tiene más sin cuidado al ciudadano de a pie que ve que la “entrada” en Europa nos quedará más pobres, más esquilmados, con unas leyes y disciplinas más férreas, que es exactamente lo contrario de lo que nos decían nuestros político de cualquier color, desde hace muchos años. Con lo que, como en el espacio de la “tele”, el que más y el que menos piensa aquello de “si lo sé no vengo”, o de “oiga esto nos debería haber consultado”.
Diario HOY, 21 de febrero de 1986

jueves, 4 de enero de 2018

Más vale hermano, en mano…


Por eso de que la hermandad bien entendida debe comenzar por el vecino, me parece a mí bien el que nuestra ciudad esté hermanada con la francesa de La Roche-sur-Yon, cosa que no es nueva porque lleva años de rodaje, pero sí el que últimamente hayan venido de allí una serie de industriales y comerciantes de todo tipo a tratar con los industriales y comerciantes de aquí, por aquello de la inminente entrada nuestra en la CEE, cosa en la que ellos llevan años —porque los franceses fueron los que la inventaron— y podrán ilustrar ampliamente a nuestros comerciantes que serán un poco los “isidros” de esa feria permanente que deber se la Europa Comunitaria, en la que —dicho sea de paso— entramos un poco de paletos. Pero es bueno tener amigos hasta en los infiernos y si alguno de nuestros comerciantes o industriales de aquí piensa vender sus productos allá, es posible que esos hermanos franceses de La Roche (ahorraremos lo de sur-Yon, puesto que aquí en palabras somos muy ahorrativos), aquellos hermanos de La Roche, digo , nos pueden echar una mano y presentarnos ante los que ellos ya deben conocer al dedillo.
Uno piensa que si en alguna ocasión los agricultores franceses del sur tiraban nuestros productos o quemaban nuestros camiones, es por aquello de que no éramos de la “parroquia”, o sea, de la CEE, y le hacíamos una competencia desleal, por lo que es de esperar que todo ello acabe a partir del uno de enero, máxime si nuestros hermanos de La Roche, franceses también, nos echan una mano. Yo sé que hay otros líos entre los viticultores franceses e italianos, con quema de camiones, etc., y sé que ambas naciones son de la CEE, razón por la que sigo teniendo “la mosca en la oreja”, puesto que parece que en la CEE no son tan hermanos como se dice. Pero, en fin, como en el refrán de los pájaros: “Más vale hermano de La Roche en mano que ciento volando”.
Diario HOY, 18 de diciembre de 1985

martes, 2 de enero de 2018

Europeizar la Administración


Yo creo que ahora que vamos a entrar en Europa, esta entrada no debe notarse solamente en que se nos encarezcan las cosas, que al parecer es lo que comenzamos a temer los hombres de la calle y con lo que se nos “amenaza”, como el IVA y otros “cocos” que se nos vienen encima.
Creo yo, aunque de esto se habla poco, que para el hombre de la calle habrá alguna ventaja con esa entrada en Europa y a mi me gustaría que alguien nos dijera claramente en qué consisten esas ventajas de las que sólo se habla nebulosamente, sin que nadie profundice en ellas, y las explique a “Juan Español” —como se decía antes—, porque resulta que a él es a quien se le viene todo encima, sin haberle dado ocasión siquiera de un referéndum de entrada en Europa, como es el caso de la OTAN. Pues mire usted cómo son las cosas: si me apuran, creo que más necesario hubiera sido el de  entrada en Europa que en la ONU, porque si a uno le dan un bombazo ni se entera, pero si le sangran a impuestos toda la vida, el asunto no será agradable.
Pero aparte de eso hay que decir que los modos europeos los debe también tomar nuestra Administración y no sólo los ciudadanos de a pie. No sé si en otros sitios pasan cosas, pero en Cáceres, hay ciudadanos que aprobaron una oposición y llevan meses “currelando” sin cobrar aún, porque no se los incluirá en nóminas hasta primeros de enero; los que se jubilan tardan un año o dos en poder cobrar su jubilación, porque nuestra administración es lenta. Los proveedores de los organisms oficiales, cobran tarde y mal. Hay en Cáceres industrias a las que la Administración les debe millones (que cobrarán en su día, pero sin sumar los intereses) y son llevados a la ejecutiva, nada más que deben un duro a la Administración.
Pienso yo que esto no es europeo, como no debe serlo el que por que las nóminas se estén informatizando los funcionarios no cobren, por lo que creo que es nuestra Administración, y a todos los niveles, la que debe europeizarse, porque hay que estar a las duras y a las maduras.
Diario HOY, 26 de noviembre de 1985

sábado, 16 de diciembre de 2017

Hacerse el sueco


Ahora creo que todo se suele justificar invocando la futura entrada en el mercado Común, y las cosas más nimias, cuando no tienen una explicación a la vista que convenza a nadie, se suelen explicar de ese modo: “…es que en Europa se hacen de esa manera”.
No sé yo si esas explicaciones podrían encajar en la dimisión de Mancha, tan pedida por tantos colectivos; ni a los que lo mantienen contra todas las tormentas y continúan “haciéndose el sueco” a todas las peticiones, se les ha ocurrido algo parecido como decir, por ejemplo: “Es que si Mancha estuviera en Suecia no le dimitirían y nosotros como somos otro país europeo, tenemos también que hacernos los suecos en estas peticiones.”
Por otra parte nuestro don Felipe acaba de pasar una temporada allí de la que se ha dicho era una vacación y posiblemente ha sido un curso para afianzar aún más los conocimientos de cómo puede uno seguir “haciéndose el sueco” contra todo evento. Lejos de mí el afirmar que el “suequismo” tenga que ver con las ideas, sino más bien con la forma de gobernar la cosa pública cuando se tiene una mayoría aplastante, de lo que pueden ser buenos ejemplos locales y provinciales nuestra Diputación y nuestro Ayuntamiento. Por no centrarnos más que en lo local, podríamos fijarnos en los numerosísimos acuerdos de arreglar esto o aquello sin arreglar nada y sin poner, como suele decirse, “pie en pared” que tiene pendiente nuestro Ayuntamiento. Algunos problemas nimios que hubiera arreglado cualquiera, como podría ser el de la “Torre Desmochada” y la familia damnificada que hay a sus pies; el de la vigilancia de la ciudad y principalmente la monumental; el deterioro continuo de las ciudades nueva y vieja… ¿Que la oposición en el caso municipal, podría hacer algo? Sin duda, pero posiblemente está también esperando la entrada en Europa.
Diario HOY, 21 de mayo de 1985

miércoles, 6 de diciembre de 2017

Una cuestión económica


Mire usted por donde, los temas internacionales —o al menos algunos de ellos, como éste de Gibraltar— suelen apasionarnos a todos, por lo que ayer los cacereños “echaban su cuarto a espadas” sobre la ventaja o desventaja de la apertura de la verja, para España, que es lo que interesa porque para Inglaterra y los gibraltareños ya sabemos que tiene todas las ventajas.
La gente, la nuestra también, se preguntaba: “¿y qué vamos a sacar a cambio?”, porque en el toma y daca de la política, y más internacional, nada se da por nada. Hay quien dice que era un gesto del Gobierno socialista buscando un efectismo a cambio, de tipo electoral, pero puede salirles el tiro por la culata y ya es sospechoso el que no se explique más que nebulosamente (las familias están divididas, la zona no debe estar partida) y referido a la zona próxima, pero no se hable de ventajas de tipo nacional en lo de ceder en la apertura.
La opinión general aquí —donde también hay opinión— es que los únicos que han sacado ventajas son Inglaterra y los “llanitos”, que acogerán el turismo de la costa del sol española, sin darnos nada a cambio, o muy poco. Tampoco es de esperar que los  llanitos” cambien su “britanismo” por un “españolismo” que les trae muy poca o ninguna ventaja. Un español tiene más impuestos que un gibraltareño; éste cobra en libras, que se las convierten en España en mucho más que si cobraran en pesetas; tienen mejores servicios sociales que nosotros, porque los nuestros se están deteriorando a marchas forzadas, más seguridad en el empleo y hasta un trato de  mimo por parte de Inglaterra, por ser una “colonia especial”.
Díganme sinceramente y dejando el patriotismo aparte, si al resto de los españoles nos dieran a elegir entre quedarnos con Boyer o irnos con la Thatcher, qué haríamos.
Diario HOY, 7 de febrero de 1985

lunes, 27 de noviembre de 2017

El personalismo y la gestión


La mitad de nuestra corporación municipal, con el alcalde a la cabeza, se nos han marchado a Francia, en lo que se llama primera visita oficial de la corporación cacereña a la ciudad hermana de la Roche – sur – Yon, con la que estamos hermanados —o jumelados, que así se dice en francés, aunque suene a taco— desde 1982. Han ido concejales de todos los grupos políticos que forman la corporación y en la proporción que éstos figuran. Es la primera visita oficial, aunque hubo otras de anteriores corporaciones y en más o menos solitario, de la actual o algunos miembros de ella.
Algún cacereño ha comentado el viaje en sentido negativo: “Tras de que hacen poco aquí, ahora se nos marchan a Francia”, pero yo no estoy de acuerdo con ese cacereño, porque pienso que lo que necesita nuestra Corporación, y nuestros ediles, es viajar y conocer cómo tienen montadas las cosas en otros ayuntamientos para volcar esas experiencias en el nuestro. Esto decía Juan Iglesia en su marcha, refiriéndose a visitar unas plantas depuradoras de aguas residuales, que allí funcionan muy bien. Es más, puede hasta aprovechar  para ver cómo solucionaron allí el problema de los lecheros, el de los mercados y tantos otros que esperan solución y sobre los que cualquier luz es buena. Ello aparte de que se diviertan, cosa que estas invitaciones llevan implícito y en lo que no debemos ser cicateros los que nos quedamos.
En lo único que no estoy de acuerdo, no sólo en este viaje sino en otros del alcalde, es que cuando él se marcha se pare la vida municipal porque quien le sustituye no se atreve a tomar decisiones y todo lo deja para cuando él regrese. Ese es un fallo técnico, porque las corporaciones deben seguir funcionando aunque falten algunos de sus miembros tan calificados como el propio alcalde. No hacerlo así es volver al personalismo que tanto hemos criticado.
Diario HOY, 21 de noviembre de 1984

martes, 21 de noviembre de 2017

Salutación y promesa


Tras unas cortas vacaciones, ya que las vacaciones siempre son cortas, vuelvo a abrir la “ventana” para ponerme en contacto con ustedes de nuevo.
Primero justificaré mi ausencia diciendo que la he aprovechado para conocer dos países del Este: Bulgaria y Rumanía, participando en unas promociones baratas  que se ofrecieron al turismo español con motivo del “40 aniversario del socialismo búlgaro” y, como hay que conocerlo todo, allí me he plantado con un sin número de españoles más que, en grupos diversos con recorridos diferentes, han viajado por aquel país con extensiones a Rusia, Turquía, Rumanía, Grecia, etc.
Diré que los quince días, como creo que a la mayoría de españoles que conmigo han visitado esos países, las vacaciones se nos han hecho larguísimas por los muchos tropiezos que el turista occidental encuentra en dichos países que tienen sus atractivos y sus muchos inconvenientes. Pero esto se lo contaré, si mis superiores me lo autorizan, más extensamente y sólo con el deseo de dar mi punto de vista personal, por el que pueda servir de anticipada experiencia al que piense emprender viaje por donde yo he estado.
Hay bellezas magníficas en esos países, formas de vida y costumbres distintas y extrañas pero no son países divertidos; creo que, por lo que me han contado, más divertido se lo han pasado ustedes en las propias ferias de Cáceres que acaban de terminar
Un poco ayuno de noticias de aquí, nos surgieron todas de golpe al llegar a Barajas, como por ejemplo la de la muerte del torero Paquirri, hasta la visita que ha hecho a Cáceres el presidente Felipe que, al decir de algunos, viene para endulzarnos la supresión de líneas de ferrocarril en Extremadura, aunque, bien vistas, hay cosas que con azúcar están peor.
Diario HOY, 2 de octubre de 1984

viernes, 3 de noviembre de 2017

Datos para el V Centenario

Con motivo del V Centenario del Descubrimiento de América, bueno será recordar que los extremeños no sólo estuvieron presentes en la conquista de aquellas nuevas tierras, sino que también estuvieron presentes en el propio descubrimiento de ellas y acompañando al mismísimo Cristóbal Colón, autor del acontecimiento.
Prueba de lo que decimos es que al almirante le acompañaron, en su primer viaje, entre otros soldados, dos extremeños, uno de ellos de Cáceres y llamado Pedro Corvacho que, al parecer, era miembro de una familia que figuraba en la villa desde el siglo XIV, entre la gente nobles y acomodada, aunque al parecer, éste debía ser “la oveja negra” de ella, por lo que voy a contar.
Los Reyes Católicos, en ese primer y problemático viaje de Colón, no querían exponer la vida de sus mejores súbditos en una expedición tan arriesgada a la que los científicos de aquel entonces presagiaban un desastroso final, por lo que autorizaron a Colón a que sacase la corta dotación de su flota de entre delincuentes condenados a galeras, a los que les daban a elegir: o el aceptar la aventura, o seguir cumpliendo la condena. Al parecer, nuestro Corvacho estaba entre ellos y, en cierto modo, lavó así su culpa, porque tampoco regresó del empeño,  ya que tras posesionarse Colón de la Isla Española, regresó a España para dar cuenta del descubrimiento, dejando allá una guarnición compuesta por 37 hombres al mando de Rodrigo de Arana, entre los que debía encontrarse nuestro Pedro Corvacho, pero fueron tales los desmanes que cometieron en ausencia del almirante, que los naturales de la isla, hartos de las vejaciones y abusos que con ellos cometieron y en propia defensa, tuvieron que acabar con todos ellos, con lo que la mayoría de estos galeotes no regresaron de la aventura, aunque habían hecho lo más difícil, que era contribuir al descubrimiento y volver a ser hombres libres. No obstante, el hecho es que también los extremeños estuvieron representados en el descubrimiento de América.
Diario HOY, 5 de abril de 1984

viernes, 27 de octubre de 2017

La historia, maestra de la vida


Ese patriarca de las letras españolas que es don Ernesto Jiménez Caballero, dijo cosas muy sabrosas en la televisión, en el espacio “Estudio abierto” de José María Íñigo.
Hablaba por él una experiencia de años y un conocimiento de la historia que es muy digno de tenerse en cuenta. Porque la historia hay que verla en su conjunto y no troceada, si queremos que nos sirva como “maestra de la vida” para la andadura presente y futura.
Refiriéndonos a los pueblos en general, dijo algo así: “Nuestros enemigos suelen ser nuestros vecinos, y nuestros amigos los vecinos de nuestros vecinos”, para sacar la conclusión de lo mucho que a lo largo de la historia nos hemos entendido con los germanos y lo poco que nos hemos entendido con los franceses. Puso hasta el ejemplo de que cada vez que nos hemos “dado el pico” con los franceses hemos salido perdiendo, como en aquel “pacto de familia” del siglo XVIII, en el que los franceses —ayudados por los ingleses— nos esquilmaron los restos del imperio español —que ya se nos venía abajo— pero en beneficio propio.
Ni que decir tiene que, en el fondo, habla una referencia a la llamada “cumbre” de Rambouillet en la que los franceses vuelven a hacernos “zalemas”, que no sabemos qué precio nos van a costar, por aquello del dicho clásico de: “cuando más temo a los griegos, es cuando nos hacen regalos”, cosa que habría que aplicar a ese cariño momentáneo hacia el caso español que les ha surgido a Mitterrand y a los suyos.
Porque una cosa que nos tenemos que pensar muy en serio los españoles es que, a lo largo de la historia, el “cariño” francés siempre ha sido interesado, fueran nuestros gobiernos del color que fueran. No habrá que recordar que ellos ayudaron a “bien morir” a la última República, cuando se enfrentaba a las tropas arrolladoras de Franco, quedándose con todo el material bélico que desde Rusia mandaban a través de su país al Gobierno “rojo”, del que sin embargo se decían amigos. Por lo que sea, no han funcionado nunca los “pactos de familia” con Francia y no es de esperar que funcionen ahora por muy buenas palabras que haya habido en Rambouillet.
Esto es lo que vino a decir Jiménez Caballero, y creo es cosa que nos interesa saber a todos.
Diario HOY, 17 de febrero de 1984

miércoles, 25 de octubre de 2017

De la próxima no se libra nadie


El tema trasciende de lo local, pero como al final nos afectará a todos, creo que es razón que lo tratemos y nos vayamos haciendo a la idea. La próxima guerra mundial va a ser un poco la “guerra de las galaxias” que hemos visto más de una vez en el cine.
El presidente Reagan, de Norteamérica, acaba de decir algo de ello en un discurso, en el que anuncia el establecimiento de una estación permanente en el espacio en la que, se dice, habría hasta misiles. A nosotros, los ingenuos, los hombres de a pie del resto de las naciones del mundo, que no son más que peones en el tablero de ajedrez que juegan las dos grandes potencias del mundo, nos tocará cargar con los trastos rotos, de lo que se nos venga encima desde el espacio.
Hasta ahora, hemos estado pensando que la llamada “carrera del espacio” de los dos grandes era algo limpio y asépticamente científico: satélites de comunicaciones, satélites meteorológicos o pruebas para explorar el universo externo que nos circunda, en las que la ciencia se impondría al deseo atávico de matarnos unos a otros. Pero lo malo de lo científico es que una vez conocido, comienza a dársele vueltas para ver cómo puede empleárselo en destruir a los otros. No era esa una carrera limpia, sino que tenía la secuela de ver cómo desde el espacio se podía dominar lo de abajo, lo otro era simplemente tapadera
Hay que reconocer que ésta ha sido la tónica de todos los inventos históricos que comenzaron sólo por ciencia: la pólvora se inventó en China como entretenimiento para los fuegos artificiales; el barco de vapor como un ensayo para burlar el aire o el remo; el submarino como una conquista científica para bajar a las profundidades; luego pólvora, barcos y submarinos se emplearon para matarse entre unos y otros, y la conquista espacial no puede por menos que seguir los mismos trámites.
Por ello pienso yo que toda esa discusión del desarme, de la no nuclearización, de poner o no misiles en Europa, es más una cortina de humo de las grandes potencias, porque si nos las van a poner en esas plataformas espaciales la seguridad de los que estamos debajo se nos ha ido al garete, aunque usted esté en Pescueza —pueblo tranquilo— o en Cáceres o Badajoz, no menos tranquilos que Pescueza. Ya ven cómo el tema también puede afectarnos.
Diario HOY, 28 de enero de 1984