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miércoles, 7 de marzo de 2018

No olvidar los hoteles


No es tiempo ya de discutir si hacen falta o no plazas hoteleras en Cáceres, porque todos estamos convencidos de ello. Aunque algún industrial del ramo —por esa lógica de no tener competencia— negará hasta el final que eso era así. Ahora nadie lo duda y todos los cacereños sabemos que no es sólo los días de jura de bandera en el CIR cuando no se encuentra una plaza de hotel en la ciudad, ni los largos “puentes”, como este de la Almudena que nos ha llenado de turistas madrileños la ciudad.
Hemos de reconocer que una cosa que ha influido en la mayor afluencia nacional de turismo ha sido la afortunada designación de Cáceres como Patrimonio de la Humanidad y, todo hay que decirlo, el interés que la Diputación y su patronato de promoción del turismo, “El Carvajal”, han tenido en airear en el exterior ese suceso, promocionando una serie de visitas y suscitando un interés general hacia Cáceres.
Pero en esto suele pasar como con el huevo y la gallina, o como con el coche y los caballos. Hay que hacer las cosas al unísono o acabarán viniéndosenos abajo. Es magnífica la labor de promoción que se viene haciendo a todos los niveles para centrar la atención de la gente en Cáceres y abrir las apetencias de visitar la ciudad, pero a la par no hay que olvidarse del asunto de esas plazas de hotel, de que tanto se habló. Y que a nuestro juicio, es cosa que va muy lenta. No sólo el pequeño parador de la Ciudad Monumental, sino las promociones particulares de hoteles.
Mucho se ha hablado, pero que sepamos, hasta ahora no se ven más que palabras.
Diario HOY, 11 de noviembre de 1987

miércoles, 28 de febrero de 2018

Primero, arreglar la casa


Pienso que toda esta promoción turística que quiere hacerse de nuestras ciudades y de Extremadura en general, pasan por una serie de condicionantes de las que nos estamos olvidando. Digo esto porque ayer el nuevo consejero de Transportes y Turismo de la Junta de Extremadura visitó a nuestro alcalde en su despacho y, aunque se dijo que la visita era privada y de simple amistad, se dejó traslucir la promoción turística de Cáceres, única ciudad extremeña que ostenta el título de “Patrimonio Mundial” y que, con Mérida y alguna otra ciudad de nuestra región, pueden ser las que se acareen el turismo mundial que tanto estamos necesitando.
No es ajeno a ello el Parador que se está montando en Cáceres y aún la mejora de los transportes por carreteras a estas y otras ciudades extremeñas. Puestos a incluir, incluiremos el camping de primera categoría que se hace en las inmediaciones de Cáceres, pagado por la Diputación y que se pondrá a disposición de nuestro Ayuntamiento.
Todo esto está muy bien y no habrá ningún extremeño que no lo aplauda, pero hay una serie de condiciones previos que tenemos que solucionar antes de que el turismo, el poco que ahora nos visita, deje de venir por la mala, malísima, fama que están tomando muchas de nuestras ciudades en las que, al lado de títulos bien ganados (como ese de Patrimonio de la Humanidad), pueden poner el de ciudades con muy activos ladrones y maleantes en las que el turista está vendido.
Sólo hay que recorrer con la vista los periódicos diarios. Sin ir más lejos, en Losar de la Vera a un campista se le llevaron la tienda, los sacos de dormir y todo lo que tenía para disfrutar de nuestro bellos paisajes. En los alrededores de los hoteles de Cáceres (y supongo que en los de Mérida) “operan” una serie de ladrones que desvalijan los automóviles de los pocos turistas que nos visita.
Si esto no se arregla, ya y ahora, es mejor que dejemos de pensar en el turismo.
Diario HOY, 11 de septiembre de 1987

martes, 20 de febrero de 2018

El nuevo hotel de Álvarez


Un poco de pasada, porque venía a otra cosa, Antonio Rosas, el consejero de Industria, nos dio la noticia de que va a construirse un hotel, nuevo totalmente, en lo que hoy es Complejo Álvarez, y sus promotores, que son los dueños de dicho complejo, habían presentado un proyecto que obtendrá su financiación por parte de la Junta de Extremadura, suponiendo el todo una inversión de 300 millones de pesetas —importante sin duda—. “La junta —nos decía— lo ha considerado interesante y le dará la ayuda solicitada, consistente en un aval de 50 millones de pesetas para iniciar las obras, ya que la financiación se hace a través de certificaciones de obra que se van presentando con la firma del Banco Hipotecario, la aportación de recursos propios por parte de la empresa y las subvenciones del Gran Área Industrial, a la que se acogen”. Según los promotores el proyecto comenzará a lo largo de este año.
¿Cáceres, como las Vegas?
Esa es la noticia que nos daba Antonio Rosas, a la que nosotros añadiremos un comentario basado en la forma de ser de los cacereños. Nos complace sobremanera el que una empresa particular, que tiene terrenos y la mitad del camino andado, como es esa, se lance a hacer el gran hotel que Cáceres necesita. Ello unido a que la Junta también ha promovido un parador en la Ciudad Monumental; el Ayuntamiento un camping de lujo, precisamente al lado del Complejo Álvarez y piensa ofrecer los terrenos de la antigua estación de autobuses para otro gran hotel, nos van a poner a Cáceres como si esto fuera Las Vegas, pasando de la escasez de plazas hoteleras que ahora tenemos a la sobra de ellas o, si quieren, del cero al infinito.
El juego de las siete y media.
No estamos en contra de nada y nos complacen esas noticias porque el turismo, si ha de venir, tiene que contar con alojamientos numerosos y cómodos, pero nos agradaría que hubiera un poco de coordinación, no nos pase como en el juego de las “siete y media”, que o no llegamos o nos pasamos.
Diario HOY, 7 de junio de 1987

viernes, 16 de febrero de 2018

Un acierto que no evita otros


Ahora, con esta continua fiesta en que se nos ha convertido Cáceres, estamos viendo que nos hubiera venido muy bien esa hospedería de turismo de la que se puso la primera piedra y comenzaron las obras, aunque las obras no estén más que iniciadas. Personalmente pienso que ha sido uno de los aciertos positivos de la Junta de Extremadura y el propio presidente de la misma que se ha dado cuenta de que en Cáceres hacía falta ese parador por el que tanto se suspiró durante años, negado por el gobierno central, y otorgado por la Junta que, en esto como en otros problemas, sabe más de las necesidades de la propia región porque está a “pie de obra”, como suele decirse.
No está la hospedería en marcha, pero lo estará en los próximos festivales o en las próximas celebraciones de otros años que se hagan en este Cáceres que se nos ha convertido en patrimonio de todos. A mi modo de ver, tiene un doble acierto esa elección, al estar realizada la hospedería en unos palacios de la Ciudad Monumental, ya que se han conseguido unos alojamientos dignos y la rehabilitación de unos palacios que, de no darles un determinado uso, se nos deteriorarán, cuando la responsabilidad de todos, y máxime siendo patrimonio de la Humanidad, es que esos palacios no se hundan. Es más, tomando pie de ese acierto de la Junta, yo he llegado a imaginarme lo que sería esto, no sólo en ese palacio, sino en varios palacios más que podrían constituir algo así como lo constituido en el sur en el llamado “Hotel pueblo andaluz”, aunque éste fuera “Hotel medieval pueblo extremeño”. Digo esto porque como la hospedería en construcción es pequeña, el empeño podría intentarse con otros palacios más, que formaran una especie de complejo hotelero que, al par de ofrecer alojamiento digno y único, por el sitio, contribuirían a la conservación de varios amplios palacios que no pueden tener más que ese, u otro similar.
Diario HOY, 27 de abril de 1987

Echarle imaginación

Ahora que han pasado, hay que reconocer que muchas de nuestras procesiones de la Semana Santa son impresionantes. Así lo confesaban los muchos forasteros que han venido a verlas y que han llenado Cáceres en todos los aspectos, ya que hasta en la mayoría de los restaurantes ha habido que hacer colas para poder tomar una mesa y comer. La lástima es que no sepamos encauzar este turismo que, en el caso de la Semana Santa, nos viene visitando año tras año y hace ya muchos años.
Viene turismo
No vale decir lo que algunos de los hoteleros dicen de: “Es sólo en Semana Santa, en las juras de bandera y en cuatro días más, en los que se nos llena esto”.
Esos son los del negocio facilón, porque lo importante es que a Cáceres afortunadamente, aunque sea en esas fechas, que no es poco, nos viene turismo. Lo que habría que saber es cómo se lo puede hacer venir en otras diversas ocasiones, porque a las cosas hay que echarles imaginación y, visto queda, que nuestra más fuerte “clientela” nos viene de Madrid.
Yo espero que con esto de los festivales y justas medievales que se anuncian, con torneos a la antigua usanza, vuelva a llenársenos la ciudad y lo que es “teatro” en general, ya que afortunadamente tenemos el mejor “escenario” medieval natural, en nuestra Ciudad Monumental, que algunos, al verla salir en películas aquí filmadas (sin indicar la procedencia) creyeron ser un decorado de Burman o de algún otro fenómeno de estas cosas como Cecil B. de Mille, lo que es “teatro”, decimos, lo sepamos explotar en beneficio del propio Cáceres y Extremadura, institucionalizando esas “fiestas medievales”, o cualquier otra cosa por el estilo, a la que haya que venir necesariamente a Cáceres para verlas.
Mérida tiene un teatro único para lo clásico, nosotros lo tenemos para la medieval.
Diario HOY, 20 de abril de 1987

domingo, 11 de febrero de 2018

Lo oportuno y lo inoportuno


Las cosas públicas tienen estas quiebras que unas veces acertamos en lo que hacemos, otras no tanto y otras en absoluto. Por tratarse esto de una cosa pública, tengo que referirme a ello y dar mi opinión personal como testigo que fui de la sesión plenaria de la Diputación en la que se trató de la cesión de un terreno al Ayuntamiento de Cáceres, para la construcción de un “camping” internacional de primea categoría.
No es discutible, de ningún modo, la necesidad que Cáceres tiene de alojamientos de todo tipo y, por lo del camping, los más entendidos en esto: el “Club Camping Caravaning de Extremadura” venía pidiendo —y solicitándolo al Ayuntamiento, hace un montón de años— su construcción, sin que el asunto hubiera podido materializarse por la falta de terrenos idóneos o dineros para adquirirlos con que el Ayuntamiento cuenta. Esto, unido a que a nuestra ciudad la acaban de hacer Patrimonio Universal, ha convertido en mucho más urgente el hacer alojamientos de cualquier tipo, bien por parte de la iniciativa privada, por parte de la oficial (que está realizando ya un pequeño parador en la Ciudad Monumental) y por parte del propio diablo que viniera a hacer cualquier tipo de alojamiento en Cáceres. Todos para mí merecerían el más encendido aplauso por venir a paliar un problema que padece Cáceres, como es el de la falta de alojamientos. Por ello —y esto es opinión personal— me pareció fuera de lugar la posición del grupo de AP en ese pleno, perdiéndose en matices de si se debían o no ceder los terrenos. Al menos me pareció inoportuna, todo lo contrario de la inteligentísima posición del diputado y alcalde de Plasencia, Pepe Mariño que, en nombre de su ciudad, supo dar una lección de la solidaridad que debe reinar por encima de todo y de las viejas rencillas de campanario que debemos tener superadas. Hay que saber cuándo y cómo se dicen las cosas y Mariño puede servir de ejemplo para muchos.
Diario HOY, 25 de febrero de 1987

domingo, 4 de febrero de 2018

Estar siempre preparado


A mí me agrada que la Diputación, Ayuntamiento y los políticos en general, que ahora tienen la sartén por el mango, se embarquen en esos arreglos de la ciudad para el futuro que, en el caso que vamos a referir se llamará: “Plan Especial” de Cáceres y abarcará varios proyectos nuevos entre los que figura la adecuación del entorno de la  Cueva de Maltravieso”, que ha estado abandonada casi desde su descubrimiento.
Digo que me agradan estas decisiones en las que los políticos se ocupan de hacer cosas cara a la calle y, por qué no decirlo, cara a las elecciones, aspectos que no debe tener nada de vergonzoso y que se debería dar, no sólo en las proximidades de las elecciones, sino durante el total de la gestión de cada uno de los políticos que mandan, que para eso se han elegido. No se trata de cumplir con sus elecciones, sino de convencer a los que no los votaron  de que debieron hacerlo, porque ellos son buenísimos para la comunidad y deben continuar en el cargo, por lo que deben ahora votarles más de lo que lo hicieron entonces Yo no pongo pegas a todo lo que trate de sumar cosas positivas ara la ciudad o provincia, lo único que me duele es que estas cosas se hagan casi exclusivamente al final del mandato y cuando se espera una renovación. El político tiene la obligación de hacerlo desde que tiene el cargo hasta que lo deja, esmerándose en hacerlo cada día mejor, con lo que la reelección la tendría siempre asegurada.
En fin, como lo que importa es hacer cosas por Cáceres, digamos aquello de “hágase el milagro… y hágalo el diablo”, sin querer llamar diablos a ninguno de los contendientes en política, en la que creo que, como la muerte, “hay que trabajar como si fuéramos eternos y estar siempre preparados para el relevo”.
Diario HOY, 13 de diciembre de 1986

jueves, 1 de febrero de 2018

Es importante el trato


Ya que andamos a vueltas con la designación que de nuestra ciudad va a hacerse, que en cierto modo eleva el rango de la misma, como algo que intenta ser de todos y para todos, creemos que es oportuno revisar nuestros comportamientos con quienes vienen de vez en cuando a compartir unas horas con nosotros. No sólo se trata de tener “más vista comercial”, como diría un catalán, sino de tener mejor y más profesional trato para todos, principalmente de las gentes que viven del público. Las juras de bandera son buena ocasión para ensayar lo que decimos. En la última, ocurrida el pasado domingo, hubo una enorme afluencia de forasteros, principalmente gentes jóvenes, que vinieron a pasar esos dos días entre nosotros y, como es lógico, consumieron y gastaron en cafeterías, bares y restaurantes su dinero y su tiempo. No vamos a hablar de la falta de alojamientos, porque es tema de sobra conocido. Podemos decir que en este caso, como en otros anteriores, hubo que buscar camas para dormir en los pueblos próximos, que también tuvieron sus fondas y hostales llenos a rebosar.
Lo que vamos a comentar es cosa conocida por los cacereños pero no por ello corregida; se trata, salvo honrosas excepciones de la falta de profesionalidad de nuestros bares y de los servidores de los mismos. No parece sino que el que sirve una copa, una caña, un café, o lo que sea, está haciendo un favor al que lo demanda y no al revés. Se suele servir con mal gesto, remoloneando y sin agrado, tratando de mala manera al cliente que suele estar acostumbrado a que le traten bien, sobre todo donde viene a dejar dinero. Algunos lo comentan aquí protestando y otros lo comentan fuera, creándonos una fama de ciudad poco hospitalaria, cuando lo que existe es una falta de profesionalidad de estos servicios, que podía venir a corregir esa escuela de hostelería de la que se viene hablando, sin conseguirla, hace más de 50 años.
Diario HOY, 12 de noviembre de 1986

martes, 30 de enero de 2018

Cáceres, patrimonio de "Alí Babá"


Yo creo que nuestras autoridades —sin señalar a ninguna en especial— sino todas, no se han concienciado aún de lo que supone y a lo que obliga el que hayan hecho a Cáceres Patrimonio de la Humanidad. Pienso yo que si esas autoridades antes no tenían mayor compromiso que el de observar unos servicios internos “para andar por casa”, que sólo eran criticables por los de dentro, ahora su compromiso es mayor y con todos también con los de fuera, y criticables también por los externos que pueden venir aquí, porque nuestra ciudad también es patrimonio de ellos. No se trata sólo de tener unos hoteles con buenos y suficientes alojamientos y unos servicios apropiados para el posible aumento de visitas, ya que eso es infraestructura, sino el limpiar nuestras calles de ladrones, que han proliferado de tal modo, que lo que parece es que han designado a Cáceres como patrimonio de “Alí Babá y sus cuarenta sicarios”, sin que nuestras autoridades —todas— muevan un dedo para evitarlo
Pensando en que puede llegarnos turismo de fuera, lo primero que habría que haber hecho era extremar el trato con los extranjeros que nos visitan y se nos está dando el caso de que, lejos de ello, los ladrones locales es a los que están esquilmando de forma sangrante. Habrá que pensar en la fama que nos estarán creando por esa Europa de Dios.
Por citar sólo dos casos, de los más destacados, señalamos el robo del coche oficial del Ayuntamiento de La Roche–Sur–Yon, en la semana francesa de hermanamiento, y por si ello fuera poco, el cometido en un autocar belga, que nos trajo turismo, al que le han robado dos televisores en color, un radiocasete y hasta el telefonillo que había al lado del asiento del conductor, que han arrancado de cuajo. Lo malo es que todos estos robos quedan impunes… Y no creemos que sea necesario pedir ayuda a Scotland Yard para erradicarlos.
Diario HOY, 30 de octubre de 1986

sábado, 27 de enero de 2018

El tren y el alojamiento


En esto de la promoción del turismo en Cáceres volvemos siempre al antiguo pleito de: “¿Qué debe ser antes, el huevo o la gallina?”, o a lo de la pescadilla que se muerde la cola, porque siempre tropezamos con que si se promociona el turismo y traemos turistas en abundancia no tenemos donde alojarlos y, si se habla de aumentar alojamientos, los hosteleros profesionales establecidos, te dicen que no es rentable el aumento de plazas de hotel o la apertura de nuevos establecimientos, porque la media ocupacional es muy baja, ya que el hotel se les llena muy de tarde en tarde (juras de banderas, Semana Santa, ferias, etcétera) y la mayoría del año lo tienen casi vacío.
La verdad es que si se hace caso a unos y otros, las cosas habría que dejarlas como están —que posiblemente es lo más cómodo para algunos— sin acometer el futuro como los tiempos demandan.
Ahora que la Diputación ha promocionado el tren “Ciudad Monumental de Cáceres”, se ha podido ver claro este fallo. El viaje inaugural con periodistas de Madrid, unos 50, coincidirá con la jura de bandera en el campamento militar, que suele llenar a rebosar, con familiares de los reclutas, los escasos hoteles de la capital, por lo que ha habido que variar la ruta para que se alojen en Plasencia y Trujillo, y a Cáceres vengan sólo de paso, la tarde de un día.
Si esto sucede con la inauguración de la ruta, sospechamos que si el tren “pega” —y deseamos que “pegue”— y nos trae en abundancia el turismo que estamos demandando, en la capital —como demostrado queda— no tendremos hoteles para alojarlos, por lo que habrá que ir pensando en ese parador o ese gran hotel del que tanto se ha hablado, y tan poco se ha hecho que, no debe ir antes ni después que el turismo, sino al par, para estar a punto cuando el turismo lo demande.
Diario HOY, 9 de septiembre de 1986

lunes, 22 de enero de 2018

Una agresión al turismo


A mí, como cacereño, todo esto me parece de vergüenza y, si ejerciera alguna autoridad en la cosa púbica, no volvería a hablar de paradores en el barrio monumental, promoción del turismo en nuestra ciudad ni cosa que se le parezca. Los escasísimos turistas que nos visitan, y más en esta época calurosa, merecerían la felicitación de las autoridades y si no, al menos, el respeto y tranquilidad en nuestra ciudad por haberla elegido para vacaciones.
Pues bien, lejos de eso, los maltratamos o consentimos que nuestros maleantes, “chorizos”, “tironeros” y mendigos, que parecen ser son los que mandan en la ciudad que se nos está convirtiendo en el Patio de Monipodio, los maltratan sin que nuestros servicios de defensa de la ciudad y la ciudadanía funcionen como debieran funcionar. Juzguen ustedes mismos: a las cinco en punto de la tarde (y no es tema taurino) un respetable matrimonio portugués, que viene de turismo a nuestra ciudad, se encuentra a la entrada de la calle Pintores, la calle más comercial (y que debería ser la más vigilada y segura), cuando dos “tironeros”, impunemente, le arrebatan el bolso a la señora, María Branco-Baiao Rosado, salen corriendo y no vuelve a encontrárselos aunque el matrimonio denunció el caso a la policía. Imagínense ustedes en el extranjero y que les quedan sin dinero ni documentación en una determinada ciudad y que las autoridades de ella lo más que hacen es darles buenas palabras y tomar nota, por si se encuentra a los ladrones. Con sinceridad: ¿volverían ustedes a esa ciudad?, ¿recomendarían a sus amigos visitarla?, ¿cómo hablarían de su seguridad, tranquilidad y autoridades?.
En fin, que promocionar el turismo es mucho más complejo que comprar un caserón viejo para hacer un parador, y la seguridad ciudadana y la forma de resolverla también deberían formar parte de la campaña electoral.
Yo lo siento por los portugueses agredidos y por la justa mala fama que nos estamos creando.
Diario HOY, 18 de junio de 1986

domingo, 21 de enero de 2018

Tenemos la materia prima


A mí me parece encomiable todo lo que se haga para la promoción del turismo en Cáceres, porque en feliz frase de Dionisio Acedo, “el turismo son los pozos del petróleo cacereño”, o pueden serlo. Tampoco es que yo vaya a creerme que el “boom” turístico aquí vaya a ser igual que el de la Costa del Sol o cualquier otra costa española, porque nuestro turismo tiene que ser un poco más intelectual o si se quiere de curiosidad y en época no calurosa en la que cabe desde el inicio dela primavera, el otoño y hasta un largo invierno Es más, diríamos que estamos a la distancia óptima para recibir el turismo fin de semana de Madrid, que podría completarse con algún circuito local, en el que yo, desde luego, no descarto el viaje fluvial por el recrecido Tajo y aun el “safari” fotográfico por esa vía fluvial y las muchas islas, isletas y recovecos que a lo largo demás de 90 kilómetros de cola,  desde la presa de Alcántara, tiene el río en nuestro territorio.
Todo eso está ahí como algo potencial que puede explotarse en un futuro y dar puestos de trabajo y empleo a algunas de nuestras gentes, por ello, todo lo que hace el recién creado Patronato Carvajal para hacer un libro que reseñe el que Cáceres es el patrimonio de la Humanidad, o la creación de un parador, por el Ayuntamiento y la Junta, me parece muy bien y hasta esto último lo veo de una necesidad apremiante. Pero hay otra, que es el hacer que el turismo venga a Cáceres, aunque sea agarrado por las orejas. Para ello no hay más que la creación de alguna de aquellas rutas que hubo, “La de los Conquistadores” y alguna más, que no sabemos cómo terminaron desapareciendo.
Diario HOY, 11 de junio de 1986