viernes, 2 de febrero de 2018

La errónea guía municipal


El Ayuntamiento de Cáceres está repartiendo una “Guía de Información Municipal”, con unas portadas con fotografías en color, muy atractivas, toda ella editada en papel “couché”, con gran profusión de anuncios de industrias cacereñas (que son los que la han pagado) que ha editado y organizado la que pomposamente se llama: “Organización editorial al servicio de los ayuntamientos europeos, Info Weka S.A., de Barcelona”, que lleva hechas por el mismo sistema un montón de guías a otros tantos ayuntamientos españoles que, como el nuestro, han dado “luz verde” al proyecto que unos señores de Barcelona le presentaron un buen día. El continente es digno, pero el contenido es para desternillarse de risa a menos que se sepa algo de la historia de nuestra ciudad, por la serie de erratas o errores que contiene y que nadie se ha ocupado de corregir, con lo que nuestro Ayuntamiento, regalando dicha guía, está contribuyendo a propalar una falsa historia de nuestra ciudad que debiera ser el primero en rechazar.
Yo les digo que leyendo la guía me he reído todo lo que he querido y, para que ustedes tengan una ligera idea de esos errores, vamos con algunos de ellos, no todos, porque sería imposible abarcarlos: hablando de la fundación romana de la ciudad dice: “Se establecieron en el término cacereño los campamentos Costa Cecilia y Unidades por una calzada militar, cuyo fundador debió ser el procónsul Sergio Cepsan, encargado de las operaciones” (suponemos que lo que se quiso poner fueron los campamentos Castra Cecilia y Castra Servilia y que al procónsul que se refiere y nombra como Sergio Cepsan —marca de un lubricante— debe ser Servilio Cepión, que es el que estuvo por aquí). Al citar a los conventos que la Desamortización hizo desaparecer del casco urbano cita a “San Richó”, para nosotros desconocido.
En fin, que el Ayuntamiento debiera no dar la guía y pedir indemnización a los confeccionadores de ella.
Diario HOY, 21 de noviembre de 1986

jueves, 1 de febrero de 2018

Comenzó la cuenta atrás


Con la marcha de nuestro alcalde, Juan Iglesias Marcelo, a Francia, se inicia la cuenta atrás de la declaración de nuestra ciudad como “Patrimonio de la Humanidad”, No es que vayan a declararla ahora mismo, pero el propio alcalde nos indicaba ayer que ahora él marchará a La Roche-Sur-Yon y desde allí irá a París, donde permanecerá hasta que se realice la sesión del Consejo de la UNESCO, que incluirá la nuestra entre las ciudades que son patrimonio de todos, manifestándonos asimismo que posiblemente la designación se haría por unanimidad, sin que hubiera un solo voto en contra, lo que supondría un triunfo, Lo que parece ser que no está del todo decidido es cómo se va a reflejar esa designación en el propio Cáceres aspecto que le preguntamos, ya que pensamos que al igual que Barcelona quemó una colección de fuegos artificiales e hizo otros festejos cuando la declararon sede de los Juegos Olímpicos, algo podríamos hacer aquí cuando se nos diera ese otro título, aunque la verdad es que a nuestro pueblo no se le ha explicado, del todo, lo que la tal designación comporta. Por ello pensamos que, mientras corre esa cuenta atrás, alguien debería explicar al pueblo, de forma clara, las obligaciones y deberes que nos traerá el tal título. Saber qué ayudas se nos darán para mantenimiento de la dignidad del mismo, o si bien el “mantenimiento de esa dignidad” va a correr sólo por nuestra cuenta y ayudado únicamente por las arcas municipales. Esto debería decirse claramente y la gente se encontraría más jubilosa —o menos, según los casos— cuando Marcelino Cardalliaguet, el primer teniente de alcalde, tras recibir una llamada telefónica desde París del alcalde titular, encienda la mecha que ponga en marcha los fuegos de artificio conmemorativos que suponemos se quemarán.
Diario HOY, 19 de noviembre de 1986

La obsesión del presidente


Nuestro presidente, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, tiene obsesión por lo que los conquistadores extremeños hicieron en su época y en su entorno histórico, y anda a vueltas pidiendo perdón a todo el mundo por lo que aquellos superhombres, nacidos en su mayoría en este mismo suelo donde nacimos él y yo, hicieron en la conquista del nuevo mundo. Pienso yo, como extremeño de ahora, que las espadas del pasado están bien en sus panoplias y que ninguno de los extremeños de ahora vamos a tener ocasión de que pidan perdón por nosotros, ni de que —con perdón o sin él— la historia nos llegue a considerar, a los que formamos ahora Extremadura, ni sombra siquiera de lo que fueron e hicieron aquellos conquistadores de antaño, con los que sólo nos une, a mi modo de ver, el haber nacido en la misma tierra, porque creo que ni descendientes de ellos puede considerársenos.
En mis viajes a Hispanoamérica, cuando algún guía o intelectual de aquellas tierras se mostraba tenso por no querer hablar mal de los conquistadores en mi presencia, yo solía decirle: “Puede hablar con toda libertad mal de los conquistadores, porque de quien hablará mal en primera instancia es de su propia familia, no de la mía. Mi abuelo o tatarabuelo se quedó en España, y por eso nací yo allí, los conquistadores pudieron ser hermanos de esos antepasados míos, pero aquí casaron y aquí quedaron sus descendencia, que es de la que ustedes procederán, pero no yo. Por tanto hable mal de los conquistadores, que son más familia suya que mía.”
Esto mismo habría que decirle a Rodríguez Ibarra, para que se deje de pedir perdones ajenos y se dedique más a lo que podamos conquistar y hacer los extremeños de ahora, que a lo que hicieron aquellos superhombres de antaño con los que, ojalá, pudiera comparársenos hoy.
Diario HOY, 18 de noviembre de 1986

Gracias por la gestión


A veces uno está a punto de perder la poca fe que le va quedando en la administración y la alta burocracia a todos los niveles. Pienso que hay organismos que tienen que modificar su trato y orientación e el mismo sentido que se ha modificado el estar en una democracia orgánica —a la que ahora se llama dictadura— o una democracia a secas. Quedan algunos organismos y personas rezagadas, pero la evolución se va consiguiendo poco a poco. Prueba de lo que decimos puede ser lo difícil que se nos puso el que nos atendieran a la petición ciudadana de ampliación del plazo de cobro de la contribución territorial urbana, que al fin ha sido prorrogada por el Ministerio de Hacienda. Nos consta que gestiones en ese sentido han hecho el actual delegado del Ministerio en Cáceres, y el alcalde de la ciudad, que las anunció a la prensa. Ambas gestiones han dado un resultado positivo y no es cosa ahora de investigar cual de las dos gestiones surtió mejor efecto, o si lo fueron ambas conjuntamente. El contribuyente se dice aquello de “hágase el milagro y hágalo el diablo” y el milagro, que se veía tan difícil, de prórroga del plazo hasta el final de este mes, se ha conseguido y el contribuyente está agradecido a todos los gestores, porque se dice además que era de justicia que así fuera.
Pero hay algo que debería recalcarse, aun a  pesar de este júbilo, y es que las cosas en general deben hacerse, para otra ocasión, con más cabeza. No puede permitirse que los recibos vengan plagados de errores y se de un plazo de un mes escaso para cobrar algo así como 23.000 recibos, en una oficina recaudatoria que no tiene capacidad para atender más de un centenar de ellos diarios o al máximo dos centenares, porque si se echan cuentas a ese ritmo hacen falta cien días para poder atender a todos. De todos modos, gracias a ambos gestores.
Diario HOY, 16 de noviembre de 1986

Un bulo sobre otro


Como aficionado a la caza, no como cazador, porque cazadores, como decía Luis Berenguer, sólo son los que hacen profesión de ella y por tanto los “corsarios”; como aficionado, decía, tengo que agradecer profundamente a la Consejería de Obras Públicas, Urbanismo y Medio Ambiente de nuestra Junta (cajón de sastre  donde han metido al deporte cinegético) y por tanto a Eugenio Álvarez, y a su “vicario” o director general en ese mundillo, Jesús Garzón, los desvelos que se están tomando por aclarar si las aves de paso o migratorias tienen algún nivel de contaminación radiactiva, al haber pasado por el norte de Europa, donde la estación soviética de Chernobyl produjo altos índices de radiactividad. El bulo de que las palomas y otras aves migratorias podían haberse contaminado, y al consumirlas nosotros contaminarnos también, estaba lanzado y estas autoridades nuestras han querido saber la verdad, encargando un profundo estudio a la Facultad de Veterinaria. El resultado —que ha publicado ya nuestro periódico— es que “todos esos pájaros son totalmente inocuos desde el punto de vista radiológico”. El estudio ha sido muy pormenorizado en palomas, estorninos, tordos y tórtolas y todos han dado resultados negativos, aunque  pesar de ello, los recoveros de estas aves siguen sin querer comercializarlas.
Negocio aparte, yo tengo que decir que ya esperaba este resultado, porque al lado de un rumor ha surgido otro, que es que “algún ecologista, con el fin de que no se cacen esos “bichos”, ha lanzado el rumor, para ver si en ese río revuelto se consigue alguna veda o prohibición más”. Ni afirmo ni niego que así sea, pero lo que sí digo es que, a poco que se pare uno a pensar que esos animales han tenido que recorrer, volando, para llegar a Extremadura, más de tres mil kilómetros, acabará sacando la consecuencia de que no pueden venir enfermos o contaminados, porque se hubieran quedado por el camino. Así de fácil.
Diario HOY, 13 de noviembre de 1986

Es importante el trato


Ya que andamos a vueltas con la designación que de nuestra ciudad va a hacerse, que en cierto modo eleva el rango de la misma, como algo que intenta ser de todos y para todos, creemos que es oportuno revisar nuestros comportamientos con quienes vienen de vez en cuando a compartir unas horas con nosotros. No sólo se trata de tener “más vista comercial”, como diría un catalán, sino de tener mejor y más profesional trato para todos, principalmente de las gentes que viven del público. Las juras de bandera son buena ocasión para ensayar lo que decimos. En la última, ocurrida el pasado domingo, hubo una enorme afluencia de forasteros, principalmente gentes jóvenes, que vinieron a pasar esos dos días entre nosotros y, como es lógico, consumieron y gastaron en cafeterías, bares y restaurantes su dinero y su tiempo. No vamos a hablar de la falta de alojamientos, porque es tema de sobra conocido. Podemos decir que en este caso, como en otros anteriores, hubo que buscar camas para dormir en los pueblos próximos, que también tuvieron sus fondas y hostales llenos a rebosar.
Lo que vamos a comentar es cosa conocida por los cacereños pero no por ello corregida; se trata, salvo honrosas excepciones de la falta de profesionalidad de nuestros bares y de los servidores de los mismos. No parece sino que el que sirve una copa, una caña, un café, o lo que sea, está haciendo un favor al que lo demanda y no al revés. Se suele servir con mal gesto, remoloneando y sin agrado, tratando de mala manera al cliente que suele estar acostumbrado a que le traten bien, sobre todo donde viene a dejar dinero. Algunos lo comentan aquí protestando y otros lo comentan fuera, creándonos una fama de ciudad poco hospitalaria, cuando lo que existe es una falta de profesionalidad de estos servicios, que podía venir a corregir esa escuela de hostelería de la que se viene hablando, sin conseguirla, hace más de 50 años.
Diario HOY, 12 de noviembre de 1986

Agradecimiento al ICOMOS


Hace años, cuando aún era alcalde de Cáceres Alfonso Díaz de Bustamante, el Consejo de Europa del I.C.O.M.O.S., celebró un congreso en nuestra ciudad para tratar de sus cosas, ya que esta asociación se dedica a estudiar las ciudades y sitios históricos. Vinieron invitados por el entonces alcalde de Cáceres y quedaron tan complacidos de la hospitalidad cacereña y de la propia ciudad que, parte por cortesía y parte por justicia, la declararon la tercera ciudad, conservada, más bella del mundo, siendo las que nos iban por delante: Venecia y Reval. Esta última es también poco conocida, ya que su nombre Reval es el que le dan los alemanes siendo su nombre actual Tallinn; es una bellísima ciudad de Estonia, dentro de las repúblicas soviéticas. También hay que aclarar, según nos aclararon a nosotros, que el título se refiere a la ciudad conservada sin aditamentos ni adulteraciones notables, casi como era en el medievo, por lo que, si ese aspecto no se aclara, puede parecer exagerada tal designación.
De todos modos, el Consejo de Europa del ICOMOS nos distinguió entonces, y parece ser que será el que vuelva a distinguirnos ahora, ya que según nos manifestó el actual alcalde, Juan Iglesias Marcelo, él irá a la ceremonia de recoger el título que se le entregará a Cáceres de: “Ciudad Patrimonio de la Humanidad”, ceremonia que se celebrará en París y que lleva aparejado el presentar una serie de razones por las que el título se solicita y defender esa designación ante un consejo de la UNESCO aportando pruebas de la justeza de lo que se pide.
Pues bien, según Juan Iglesias, la asociación que “defenderá” esa designación para Cáceres será de nuevo el Consejo de Europa del ICOMOS, con lo que creo que bien merece dicha asociación el agradecimiento de todos los cacereños.
Diario HOY, 9 de noviembre de 1986