
Según el Fuero, esas fechas habían de
conmemorarse realizando hogueras que rememoraran los fuegos del campamento
cristiano y también, los vecinos se tiraban entre sí, para simular las luchas,
brevas que se tomaban de los primeros frutos de las higueras. A esta rústica
conmemoración de una batalla se le adicionaron los “dragones”, las luchas de “moros
y cristianos”, tomadas de Levante; la búsqueda de la gallina de oro, tomada
de una romántica leyenda sobre la toma de Cáceres y mil cosas más que han
desvirtuado la verdad de la historia que se conmemora. Yo no digo que nada de
esto esté mal, sino que habría que profundizar un poco más en lo que realmente
conmemoramos, de lo que se ha olvidado el pueblo. ¿Qué conmemoramos?, la toma
de Cáceres por los cristianos; ¿Cómo sucedió esa toma?, brevemente, del
siguiente modo: las tropas de Alfonso IX, que llevan mucho tiempo sin ser capaces
de tomar la villa, descubren que en la muralla hay oculto un pasadizo por el
que se puede llegar al corazón del alcázar árabe, por allí entra un pelotón
escogido, mientras que el resto de las tropas atacan una de las puertas (que
desde entonces se llama del Socorro), para distraer a los mahometanos que,
finalmente, son vencidos y tomada la población. La puerta del pasadizo por
donde se entró, existe al pie de la Torre del Gitano, y fue redescubierta en
1942 por don Miguel Ángel Orti Belmonte.

Diario
HOY, 23 de marzo de 1986
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.