jueves, 10 de agosto de 2017

Las saetas de Teresa


(Incluida en el libro “Ventanas a la Ciudad”)
La última que cantó, según los cánones antiguos, la saeta cacereña fue Teresa “la Navera” y tenemos que agradecérselo. Teresa Macías, a la que todo Cáceres conoce con el cariñoso mote familiar de “La Navera”, supo dar a ese cante todo el contenido antiguo que tenía que la diferencia bastante de la andaluza, aunque, como aquella, es una oración cantada espontáneamente por el pueblo.
Teresa ha sido la última que la ha cantado, y aunque la ha enseñado a cantar a los cantaores cacereños que la conocen, ellos prefieren la andaluza porque adorna y florea más el cante; pasa un poco con ella como pasa con el martinete que dentro del flamenco, es un cante escueto y sin más adornos que el sonido monótono del martillo sobre el yunque de la fragua.
La saeta cacereña se canta sin el tercio de adornos que tiene la andaluza, como yendo al grano de lo que se quiere decir, desgarradamente y de forma seria, y, si se nos permite la licencia, de forma mas castellana que andaluza.
El Niño de la Rivera”, que la aprendió de Teresa “La Navera”, la canta también, y hasta la ha llevado a dos congresos de flamenco que se celebraron en tierras andaluzas. Por cierto, aparte de cantarla él mismo, llevó una grabación de la propia Teresa, que se escuchó con interés, pero en ambos casos se dijo que su procedencia era andaluza y que esa era la primitiva saeta que se cantó en Andalucía, transformada después, con más florilegios, en la actual andaluza. Hubo en esto división de opiniones y el asunto quedó en tablas, porque como bien dice el propio “Niño de la Rivera”; si en Andalucía se ha perdido y aquí se ha conservado, los honores de ser el único sitio donde aún se canta corresponde a Cáceres... En fin, esta es materia más para los investigadores, pero es un milagro la conservación de este cante que le debemos a Teresa “La Navera” y esto hay que decirlo. Las letras de una y otra saetas son similares, entre las muy cantadas en Cáceres figura la siguiente:
De las alas de un mosquito
hizo la Virgen su manto
y le salió tan bonito
que lo estrenó el Viernes Santo
en el “intierro” de Cristo.
Diario HOY, 9 de abril de 1982

NOTA.- Las dos fotografías de Teresa Macías que ilustran esta “Ventana” han sido cedidas por su hijo don Fernando Montes Macías.

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