martes, 8 de agosto de 2017

Profesores excepcionales

4-11-1972: Conferencia de don Antonio Floriano
En Cáceres ha habido siempre una tradición de buenos pedagogos. Conste que digo pedagogos y no profesores, porque lo primero implica saber enseñar con amenidad para entendernos “enseñar deleitando”, y lo segundo implica sólo unos amplios conocimientos sobre cualquier materia aunque se desconozca el modo de saber transmitirla a los demás, en este caso el alumno.
Digo esto porque acabo de ver un “libro” hecho por las alumnas de tercero de la Universidad Laboral en unión de su profesor, cuyo nombre desconozco, que es una maravilla de ingenio. Pongo lo de “libro” entrecomillado porque no se trata de un libro impreso, sino de hojas fotocopiadas, con amenísimos dibujos, al modo de historietas en muchas ocasiones, en el que, como si se tratara de una aventura de “Asterix” —el personaje de los “comics”—, el tal “Asterix” y sus compañeros nos van entrando en los conocimientos de la ciencia matemática, sin que nos demos cuenta de ello y, al par, haciéndonos pasar un buen rato.
Idem que la anterior
Puede que la noticia no trascienda del mundillo de la enseñanza, ni aun de la clase del curso que comentamos, pero ello me ha hecho recordar otros magníficos pedagogos que hubo en mis buenos tiempos, que supieron arrancar del auditorio infantil, al que tenían que enseñar, ese mismo interés por la materia enseñada. Entre ellos recuerdo a don Ponciano, director de una academia de enseñanza, que nos hizo aprender la Física poniéndole letra y música con las canciones al uso. Otro pedagogo excepcional que recuerdan los de mi generación fue don José Lostau, que nos enseñaba las ciencias naturales a través de unas venturas, con personajes y todo, al estilo de  Rodríguez de la Fuente, cuya clase era tan amena que cuando llegaba el bedel a “dar la hora”, protestábamos.
Pero el colmo de la amenidad lo tenía don Antonio Floriano, que, no siendo alumnos de su clase, pedíamos permiso para entrar en ella y escucharle las amenísimas lecciones de Historia, de las que hacía una verdadera aventura con “suspense” e interrogantes que quedaban abiertas para la próxima clase que, dicho sea de paso, no se perdía nadie… Todos ellos merecen el recuerdo y agradecimiento de los que conocimos sus excepcionales dotes.
Diario HOY, 31 de marzo de 1982

NOTA.- Las dos fotos adjuntas corresponden a una conferencia impartida por Don Antonio Floriano Cumbreño el 4 de noviembre de 1972.

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